"Cuantos más libros viejos leo, menos dogmático soy", confiesa Tierno Galván

El alcalde anuncia la VI Feria del Libro Antiguo y de Ocasión

"Cuantos más libros viejos leo, menos dogmático soy", dijo el alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, en el transcurso de la comida que presidió ayer junto con la académica Carmen Conde, que leerá este año el pregón de la Feria, y Matías Vallés, director general del Libro, y en la que la comisión organizadora de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión anunciaba la inauguración de su sexta edición el próximo día 4 de mayo. Hablaba el alcalde socialista de la particular ventaja de los libros viejos -él insistía en preferir este adjetivo al más formal de antiguos- sobre los otros en el aspecto educativo de la lectura, es decir, en el de la trasformación de las conductas.La feria, que se instala estos días en el Paseo de Recoletos, y que funcionará hasta el 19 de mayo, reúne diecisiete libreros madrileños, nueve de Barcelona, uno de Sevilla, otro de Valencia y otro más de Granada. Según informa la comisión -constituída por los libreros Negueroles, Berchi, Méndez, Blázquez y Jiménez, como en las ediciones anteriores- se pondrán en exhibición y venta más de 300.000 volúmenes publicados entre desde el siglo XVI hasta hoy.

El pregón inaugural correrá este año a cargo de la académica y poeta Carmen Conde. Por su parte, el cartel anunciador de esta VI Feria de Lance se basa en un cuadro de Jiménez Aranda. En años anteriores, el pregón fue leído por Gregorío Marañón Moya, Federico Carlos Sáinz de Robles, Julio Caro Baroja, Francisco Umbral y Camilo José Cela. Los carteles de las anteriores ediciones fueron de Jano, Javier Clavo, Roncero y Mingote.

La impresión de un raro

Por fin, es costumbre de los libreros de antiguo imprimir con ocasión de la Feria algún raro, gúabados o textos, en edición facsimilar y cortísirna tirada. Este año se trata de diez vistas del Madrid de la época, como homenaje a Mesonero Romanos cuyo centenario se celebra el próximo viernes. También han publicado un folleto anunciando y comentando unos festejos taurinos madrileños del siglo XVIII.Para Tierno Galván los libros antiguos tienen un particular prestigio, y según dijo en un discurso no por improvisado menos fluido, la creciente atención que el público, y especialmente el joven, presta a la librería de viejo, tiene que ver con una nueva estética finisecular: la que combate todo dogmatismo, y también, y quizá sobre todo, el dogmatismo de la originalidad como categoría estetica y de valor. Se refirió a sí mismo para decir que a lo largo del tiempo y la lectura ha ido aprendiendo a huir de lo absoluto, dogmático por definición, y terminó diciendo que "cuantas más ferias del libro viejo, cuantos más libros viejos leamos, mejor aprenderemos la gran fragilidad de las cosas, de lo existente".

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