La Junta Militar argentina se apodera por la fuerza de las islas Malvinas, colonia británica

La Junta Militar argentina anunció ayer oficialmente que sus fuerzas armadas se apoderaron en la madrugada de ayer de las islas Malvinas -Falkland, según los británicos- para "reincorporarlas al patrimonio nacional", y precisó que el archipiélago, situado a ochocientos kilómetros de la costa, se encontraba bajo soberanía argentina, informa José Luis Alvarez Fermosel desde Buenos Aires. El general Mario Benjamín Menéndez es el nuevo gobernador de las islas.

En Londres, el director de la Oficina de las islas Malvinas -colonia británica desde 1833- y el secretario del Foreign Office, lord Carrington, confirmaron tardíamente ayer que las fuerzas argentinas controlaban totalmente Port Stanley -Puerto Soledad para los argentinos-, capital del archipielago, al tiempo que se anunciaba la ruptura de relaciones diplomáticas entre el Reino Unido y Argentina, señala Andrés Ortega desde la capital británica.El presidente de Estados Unidos, que conversó ayer durante veinticinco minutos con el presidente argentino, general Galtieri, pidió a Buenos Aires que retire a sus tropas de las Malvinas.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas renunció ayer a discutir del tema nicaragüense para tratar, en cambio, a puerta cerrada, la decisión argentina de invadir el archipiélago.

En Bruselas, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) celebró ayer una reunión extraordinaria a petición británica, al término de la cual el Consejo del Atlántico Norte expresó su "profunda preocupación" por lo sucedido. El representante británico, sir John Graham, reconoció ante la instancia atlántica que su país "había perdido temporalmen te el control militar de las islas Falkland". La Comunidad Económica Europea (CEE) "condenó" a Buenos Aires y le pidió que retire sus tropas.

A las tres de la madrugada de ayer -hora de Madrid- tropas de elite de la Marina argentina desembarcaron en las Malvinas, "logrando controlar todos los objetivos fijados" -la capital, el aeropuerto y el cuartel de los Royal Marines, único lugar donde se produjo cierta resistencia-, resultando muerto un oficial de la Armada argentina.

El presidente argentino justificó ayer, en un mensaje televisado, la invasión por "la necesidad de acabar con la interminable sucesión de maniobras dilatorias utilizadas por el Reino Unido para perpetuar su dominio sobre las islas".

Esta arriesgada intervención de la Junta argentina coincide con la agudización de la crisis económica en el país y el auge de la oposición política y sindical, que por manifestarse el pasado martes tuvo que lamentar 2.000 detenciones en sus filas.

Páginas 2 a 5

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS