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La Comunidad Económica Europea cumple 25 años

El Mercado Común, cimiento político de la RFA

El Gobierno de la República Federal de Alemania ve en la Comunidad Económica Europea (CEE) "una de las líneas maestras de nuestra existencia política"; pero, al mismo tiempo, los políticos reconocen la existencia de una grave crisis de las instituciones europeas cuando se cumple el 252 aniversario de la firma del Tratado de Roma.El aniversario del Tratado de Roma desencadenó en Bonn una ola de declaraciones políticas y conmemoraciones en un momento en que se pinta una situación de la CEE que casi podría anticipar los funerales de Europa.

El canciller federal, el socialdemócrata Helmut Schmidt, hizo ayer una declaración más bien optimista, en la que destaca la importancia de la reconciliación francoalemana como base de la Comunidad Europea, el funcionamiento del Sistema Monetario Europeo (SME), que "ha creado en Europa una zona de relativa estabilidad monetaria"; la "cooperación política europea", para "poder arrojar un peso mayor en la política exterior", y el hecho de que la CEE tenga el mayor volumen de tráfico comercial del mundo.

Al lado de estos aspectos positivos, el canciller reconoce las dificultades de la CEE para desarrollar una política en tiempos de recesión económica, con una situación crítica en el campo del empleo y un mínimo margen financiero para actuar. Hace tiempo que en la RFA se !ha perdido el entusiasmo inicial por la idea europea. Quedan lejos los días en que jóvenes llenos, de ingenuidad y buena voluntad arrancaban las líneas de demarcación entre Francia y la RFA para manifestarse a favor de una Europa sin fronteras.

'Eurócratas'

La Europa de los mercaderes, los eurócratas y los políticos semijubilados que se pasean por los pasillos del Parlamento Europeo marca el clima pesimista reinante en la RFA ante la idea europea.

A pesar de esta sensación de crisis, motivada por los millones de parados y el atasco en la política comunitaria, en la RFA se reconoce que la CEE es un elemento esencial de la política del país.

La Comunidad Económica sirvió para que la RFA abandonase el gueto político en que se encontraba todavía después del desastre del nazismo, y permitió que la nueva República de Bonn saliese al campo internacional sobre la base de la reconciliación con Francia.

La solidez de esta política comunitaria de la RFA facilitó también la nueva política hacia el Este de Europa, que Willy Brandt puso en marcha a comienzos de los años setenta. La crisis económica impide a Bonn representar por más tiempo el papel de vaca lechera de la CEE, y actualmente. se discute mucho cualquier decisión con repercusiones sobre los presupuestos, porque los tiempos de euforia económica han pasado. Schmidt dice que la CEE no puede postergar la solución de los problemas del presupuesto y la política agraria, y pide soluciones por la vía de "compromisos limpios y disciplina financiera".

Al mismo tiempo que el canciller, el ministro de Asuntos Exteriores, el liberal Hans-Dietrich Genscher, destacó que la existencia de problemas "no puede reducir el significado histórico que supone la fundación de la Comunidad Europea".

Genscher ha puesto en marcha la iniciativa del relanzamiento europeo para dar un impulso a la unión europea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 1982