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El proceso por la rebelión militar del 23 de febrero

El capitán Acera asegura que los comisarios Ballesteros y Dopico abrazaron a Tejero en el Congreso

La vigésima sesión de la vista del juicio contra los implicados en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero, se inició con la continuación del interrogatorio al comandante Cortina, al que los abogados trataron en todo momento de implicarle en unos hechos que él negó reiteradamente. Para ello los abogados le forzaron a relatar, de forma detallada lo que hizo el día 21 de febrero, fecha en la que el fiscal sitúa la entrevista celebrada por Tejero y Armada para preparar el asalto al Congreso. Acaso lo más llamativo de la sesion de la mañana fue la afirmación hecha por el capitán Francisco Acera Martín, quien afirmó que los comisarios Manuel Ballesteros y Dopico entraron en el Congreso gritando "viva España, ¡ya era hora!" y luego abrazaron al teniente coronel Tejero.

Declaró Cortina, a preguntas del abogado Adolfo de Miguel, defensor de Pardo Zancada, Camilo Menéndez y García Carrés, que el día 21 de febrero salió de Madrid a as 16.30 y llegó a El Escorial una hora más tarde para encontrarse con un amigo, con el que fue a ver una finca situada en la localidad de Zarzalejo. Precisó, según la información de la sesión de ayer que ha difundido Europa Press, que regresaron hacia las 20.00 horas al Escorial, donde tiene un apartamento en una urbanización en cuyo club permanecieron un rato antes de asearse y cenar. Afirmó que regresó a Madrid por la autopista de La Coruña.El abogado de Tejero, Angel López Montero, inició luego su - interrogatorio sacando a relucir la operación Galaxia y preguntó a Cortina si participó en la misma para desarticularla. El procesado contestó afirmativamente y precisó que la intervención del CESID se produjo días antes del procesamiento de Tejero. Negó luego que en esa operación participaran los capitanes Gómez Iglesias, García Almenta y Rubio Luengo y el cabo Monje.

Quiso saber luego el mismo abogado si su hermano o él mismo (Cortina) participaron en la fundación GODSA, un gabinete de estudios y documentación que se convirtió luego en Reforma Democrática. El procesado indicó que fue su hermano quien participó en este proyecto, que fue iniciativa suya.

Numerosísimas coincidencias

Tras indicar que no tenía amistad con Armada pero que le conocía, Cortina, a preguntas del abogado López Montero, declaró que aunque el capitán Gómez Iglesias estaba el 23-F en la unidad que él mandaba, sin embargo no estaba a sus órdenes. Dijo que este capitán no le contó nada de la conversación que tuvo días antes con Tejero.

-López Montero: Las afirmaciones que hizo Tejero sobre su casa ¿son exactas o no?

-Cortina: No son exactas.

-López Montero: ¿Coincidencias?

-Cortina: Hay numerosísimas incidencias.

En otro apartado del interrogatorio López Montero le preguntó a Cortina si, antes de la fecha de su detención, que se produjo el 22 de mayo de 1981, visitó al letrado Manuel Menéndez Manjón, para que dijera a Tejero que no sacara a relucir su nombre. El comandante procesado dijo que solo recordaba que visitó al abogado que le interrogaba (López Montero) y al general Armada, con su defensor Ramón Hermosilla.

-López Montero: ¿Existió la entrevista en la calle Biarritz (domicilio de los padres de Cortina, en el Parque de las Avenidas)?

-Cortina: No, no existió.

-López Montero: Entonces ¿cómo se explica que Gómez Iglesias dijera al coronel Manchado, jefe del Parque de la Guardia Civil, que se había entrevistado allí con Tejero?

-Cortina: Eso habrá que preguntárselo a Gómez Iglesias.

-López Montero: ¿A qué es debido que dos generales, como Armada y Milans, saquen su nombre a relucir en fechas anteriores al 23-F?

-Cortina: Lo desconozco.

A varias preguntas del mismo letrado, Cortina dijo que no tenía noticias de que el CESID hubiera informado de la compra de vehículos y gabardinas por parte de Tejero, ni que se hubieran detectado entrevistas entre Armada y Tejero. "La impresión que yo tuve", declaró Cortina, "es que en el servicio causó sorpresa el asalto al Congreso el 23 de febrero.

-López Montero: ¿Se detectó a entrevista entre Tejero, usted y Gómez Iglesias?

-Cortina: Lo que no se produjo, mal se va a detectar.

-López Montero: ¿Se tuvo noticia en el CESID de lo que se iba a producir el 23 de febrero?

-Cortina: En el órgano en el que estaba yo, no. En el resto del servicio, creo que tampoco, pero no lo puedo asegurar.

El presidente, al igual que hiciera en la sesión del lunes, cortó sin contemplaciones preguntas improcedentes y, muy especialmente, las que implicaban la emisión de juicios de valor por parte de los encausados.

El abogado Ortiz derivó luego su interrogatorio hacia la presunta vinculación, en el pasado, de Cortina con el Ayuntamiento de Madrid, concretamente en la época le Arespacochaga. Cortina lo negó.

Posteriormente ocupó el lugar destinado a los interrogados, el capitán de la Guardia Civil Francisco Acera Martín, para quien el fiscal pide una pena de seis años y separación del servicio, acusado de unirse voluntariamente a las tropas asaltantes del Congreso.

Faltaba un oficial

A preguntas del fiscal este capitán manifestó que su jefe el 23 de febrero de 1981 era el coronel Merino, director de la Academia de la Guardia Civil, ya que se encontraba en Madrid haciendo un curso para jefes y destacó que conoció el proyecto de Tejero, alrededor de las 17.30 horas del mismo día 23, a través del capitán Gómez Iglesias. "Me lo dijo en el garaje del parque y me invitó a montar en un autocar, donde faltaba un oficial. Me fijo que quien mandaba el servicio era Tejero". Relató a continuación que el capitán Gómez Iglesias no montó en el autobús y dio la salida.

-Fiscal: ¿Qué órdenes tenía?

-Acera: Estar en las inmediaciones del Congreso. Llegué sobre as 18.25 horas a la plaza de Neptuno y como tenía orden de esperar hasta las 18.30, estuvimos esperando hasta esa hora en que salimos en dirección al Congreso. En el trayecto contamos a la gente del autobús. En total iban 35 guardias y cinco cabos. El capitán Pérez de a Lastra se encargó de realizar la bajada de los guardias de los autobuses

-Fiscal: ¿Qué secuencias dice usted que presenció en el Congreso?

-Acera: Presencié la entrada del comisario Ballesteros y Dopico, que entraron dando voces de ¡viva España!, ¡ya era hora! y abrazaron a Tejero. La Policía Nacional hablaba en esos momentos con los guardias.

-Fiscal: ¿Entró usted en el hemiciclo?

-Acera: Sí.

-Fiscal: Estaban allí los diputados, ¿sabía usted que estaban retenidos contra su voluntad?

-Acera: Sí, aunque yo no sabía si se había terminado la reunión o que es lo que había pasado.

-Fiscal: ¿Qué otras secuencias vio?

-Acera: Vi al coronel Alcalá Galiano que le preguntaba a Tejero lo que estaba sucediendo allí. Tejero le dijo que estaban en el Congreso en un servicio por España, la democracia y el orden, y por orden del Rey. Alcalá Galiano dijo entonces: eso ya es otra cosa. Después se fueron a hablar a un teléfono. Yo mientras tanto fui a ayudar salir a una diputada embarazada.

A una serie de preguntas del fiscal el capitán Acera respondió afirmando que entendió que el coronel Alcalá Galiano dejó voluntariamente el Congreso y que no vió discutir al general Aramburu con Tejero.

-Fiscal: ¿No le extrañó a usted que diera órdenes el capitán general de la tercera región militar, cuando ustedes pertenecían a la primera?

-Acera: A mí no me extraña nada cuando se trata de un asunto para España, entre militares. Lo que si me extrañó es que Aramburu increpara a unos guardias, después de hablar con Tejero. Aramburu dijo a un grupo de guardias: salid muchachos que os van a matar a todos. El guardia le contesté: ni general, nos están matando ya uno a uno. Finalmente, Aramburu dijo: mejor que os maten uno a uno.

A continuación el capitán Acera nanifestó que leyó el bando de Milans en el hemiciclo por indicación de Tejero y que interpretó el general Armada era la autoridad militar cuya llegada esperaban los asaltantes del Congreso. Respecto a la entrevista que sostuvieron en el Congreso Armada y Tejero comentó: "oí a Armada decir las paabras socialistas y Múgica. Después Tejero nos explicó que Armada quería que Felipe González fuera vicepresidente del Gobierno y que en el Gobierno iban a entrar Solé Tura y Múgica".

Con el uniforme reglamentario

Tras el descanso del mediodía, el capitán Acera siguió declarando, a preguntas del fiscal, que él y a fuerza que le acompañó en el asalto al Congreso llevaban las armas y uniforme reglamentarios y no utilizaron los anoraks que compró Tejero. Añadió que estuvo presente, junto con los demás oficiales, en la negociación final con el general Armada y que oyó lo deseos de Pardo y Tejero de que quedaran sin responsabilidad los tenientes, "pero no sé a qué conclusiones finales se llegaron".

-Fiscal: Cuando eran conducidos a la Dirección General de la Guardia Civil, tras la salida del Congreso, ¿oyó decir a Tejero que se había entrevista con el general Armada en la calle del Pintor Juan Gris?

-Acera: Sí, se lo oí decir, pero no dijo calle Pintor Juan Gris, sino sólo calle Juan Gris. Dijo también Tejero que dos días antes le habían dado instrucciones para el servicio.

Concluido el turno de preguntas del fiscal, intervino el defensor del interrogado, Dimas Sanz López, quien le preguntó por qué se quedó en el Congreso si sabía que pudo haber salido, a lo que Acera respondió que "era un tema que estaba entre la cobardía o la temeridad. Si salía abandonaba el servicio y rompía la lealtad a mi jefe. Y si me quedaba, era una temeridad, pero opté por lo último".

A preguntas de otros defensores, el capitán Acera declaró, entre otras cosas, lo siguiente:

-Escandell (defensor de Milans): ¿Cuándo oyó usted decir que Armada era el jefe de la operación?

-Acera: Cuando entró en el Congreso el coronel Alcalá Galiano, sobre las siete y veinte de la tarde.

-Hermosilla (abogado de Armada): ¿Por qué no dijo antes que Gómez Iglesias le había indicado

El capitán Acera asegura que los comisarios Ballesteros y Dopico abrazaron a Tejero en el Congreso

que subiera al autobús que les llevó al Congreso?-Acera: Por amistad y compañerismo. Se trataba de no implicar a nadie más en esta causa.

-López Montero (abogado de Tejero): ¿Recuerda usted si la fuerza estaba ya preparada para la operación del 23 de febrero o fue una improvisación?

-Acera: Fue una improvisación. Yo tuve incluso cinco minutos para decidir.

El abogado del teniente coronel Mas preguntó al procesado si había tenido conocimiento del asesinato de dos inspectores de policía, el lunes, en el País Vasco, a lo que Acera respondió que sí. Intervino entonces el presidente para decir que todos los presentes tenían conocimiento del hecho, pero que éste no afectaba a la causa ni siquiera para que constase en acta.

Después de que otros defensores renunciaran a hacer preguntas, tomó la palabra el consejero togado general José Barcina, quien preguntó al procesado por qué se había quejado de que el juez instructor no le dejó decir todo lo que quería durante el sumario, a lo que Acera contestó que no era una queja, pero "yo pensaba que se iban a hacer declaraciones sucesivas y no ha sido así".

Declara Batista

Fue llamado entonces a declarar el capitán Batista, destinado en aquellas fechas en el estado mayor de la División Acorazada para quien el fiscal pide seis años de prisión acusado de ocupar dos veces la emisora La Voz de Madrid y tratar de difundir el manifiesto redactado por Tejero en la madrugada del 24 de febrero.

A preguntas del fiscal, Batista afirmó que no tuvo conocimiento previo del viaje de Pardo Zancada Valencia el día 22 y que no vió a Torres Rojas la mañana del 23 en el cuartel general de la Acorazada. Admitió el procesado haber estado presente en la reunión en la que se explicó el alcance de la operación y aseguró que todos los presentes tenían la convicción de que actuaban a las órdenes del Rey.

Siempre a preguntas del fiscal, el capitán Batista admitió igualmente que participó en la redacción de las órdenes de operaciones cumpliendo instrucciones del coronel San Martín, que aquéllas se improvisaron sobre la marcha, aunque se aprovechó una base de la operación Diana, y que el general Juste asumió todas las decisiones que se adoptaron.

-Fiscal: ¿Alguno de los presentes quiso contrastar la información cuando Pardo expuso la situación?.

-Batista: Nadie. Absolutamente nadie.

Los policías Fernández Dopico y Ballesteros se remiten a sus declaraciones sumariales

El actual director general de la Policía, José Luis Fernández Dopico, y el jefe del Mando único para la lucha contraterrorista, Manuel Ballesteros, desistieron ayer de hacer declaraciones en torno a las afirmaciones hechas por el capitán de la Guardia Civil, Francisco Acera, ante el tribunal del 23-F mostrando a ambos policías solidarios con la acción del teniente coronel Antonio Tejero, y se remitieron a sus propios testimonios como declarantes en el surnario instruido.Sin embargo, fuentes próximas a ambos altos funcionarios indicaron que la conducta de éstos policías fue inequívoca y clarísima en aquellos momentos. "Tanto Fernández Dopico como Ballesteros, el primero secretario general de la Dirección General de la Policía y el segundo comisario general de Información el 23 de febrero, acudieron al Congreso de los Diputados en misión informativa ordenada por el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laína", indicaron.

"La presencia de estos policías", añadieron las citadas fuentes, "estuvo motivada por la confusión que desde un primer momento se originó sobre la identidad de los asaltantes, que en un principio fueron confundidos como integrantes de un comando de ETA. La conducta de ambos funcionarios están más que reflejadas en las declaraciones que prestaron ante el juez instructor del 23-F". Dopico indica en su declaración que tuvieron que abandonar del Congreso porque una persona vestida de paisano llegó y les dijo:" ¡civiles, fuera!".

El testimonio de Ballesteros precisa que conocía a Tejero con anterioridad ya que habían estado destinados en San Sebastián, él como comisario jefe y Tejero como responsable de la comandancia de la Guardia civil. De su encuentro con Tejero en el Congreso, afirma que cuando le preguntó que sucedía allí, le dijo que se trataba de un golpe de Estado ordenado por el Rey y Milans del Bosch.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de marzo de 1982

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