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El Senado aprobó la adhesión de España a la OTAN

El Gobierno obtuvo ayer del Pleno del Senado la definitiva autorización de las Cortes Generales para proceder a la adhesión de España al Tratado del Atlántico Norte (OTAN). En la votación final del Senado, el Ejecutivo, a través del grupo de senadores centristas, intentó ocultar los riesgos políticos importantes que se desprenden para la reivindicación de Gibraltar y la defensa de Ceuta y Melilla, con la pretendida adhesión incondicional de España a la OTAN. Ahora, el Gobierno espera que el Consejo Atlántico del 11 de diciembre invite definitivamente a España a adherirse.

En efecto, el portavoz de UCD en el Senado, Francisco Villodres, hizo lo imposible para que las recomendaciones que se añaden al dictamen sobre la autorización para adherirse a la OTAN no fueran votadas por separado. A ello respondió el portavoz socialista, Juan José Laborda, presentando una cuestión incidental. La votación separada hubiera permitido actitudes muy especiales de algunos de los senadores de la mayoría a la hora de pronunciarse sobre las cuestiones relativas a Ceuta, Melilla y Gibraltar, sobre todo porque la oposición proponía, con buena lógica y como ya lo hizo en el Congreso de los Diputados, que el Gobierno se comprometiese a obtener del Reino Unido el reconocimiento explícito de la soberanía española de Gibraltar antes de la adhesión y la garantía formal y escrita por parte de los países de la OTAN de garantizar la defensa de Ceuta y Melilla en caso de ataque.Ambas cuestiones han quedado sometidas a simples recomendaciones de intención y sumergidas en toda una serie de recomendaciones similares relativas a la paz, la marcha de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa, de Madrid, las negociaciones con la CEE y la desnuclearización del territorio español. En esta situación, el Ejecutivo trata de paliar dos grandes vacíos políticos de la adhesión hispana al marco atlántico y, en este caso, ha intentado presionar sobre la oposición con argumentos incluso relacionados con el ambiente de golpismo de los últimos días, haciendo llegar mensajes a los bancos socialistas de que ciertos sectores ultras podrían utilizar los temas de Gibraltar y de Ceuta y Melilla como palancas desestabilizadoras.

A pesar de todo, la votación llegó a su final con un total de 106 votos a favor de la propuesta gubernamental, sesenta en contra y una abstención, lo que significa que el Ejecutivo no consiguió la mayoría absoluta de la Cámara alta. Antes de la misma, el ministro de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca, intentó dar garantías de que las cuestiones de Ceuta, Melilla y Gibraltar iban a ser tenidas en cuenta por el Gobierno a la hora de negociar en el marco aliado las condiciones de la articulación hispana ya en el seno de la Alianza.

El senador socialista Fernando Morán advirtió de los riesgos políticos y militares de la adhesión incondicional al marco atlántico e insistió en que la responsabilidad militar del estrecho de Gibraltar será difícilmente compartible por España y el Reino Unido, mientras un gobernador británico siga en la Roca.

Procedimiento a seguir

A partir de este momento, y tras la autorización del Senado, el Gobierno ha cerrado el procedimiento para la adhesión a la OTAN que él mismo se marcó el pasado verano y hoy está previsto que el ministro de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca, envíe al secretario general de la OTAN, Joseph Luns, una carta en la que declara el deseo español de ser invitado oficialmente a adherirse a la Alianza Atlántica. Invitación esta que debatirá y aprobará con toda probabilidad el Consejo Atlántico de invierno, que se celebrará en Bruselas los próximos días 10 y 11 de diciembre.

En este sentido, la representación diplomática de España en Bruselas informó ayer a las autoridades de la OTAN del resultado de la votación del Senado favorable al ingreso en la Alianza Atlántica. De otro lado, los dos máximos responsables de la política exterior norteamericana, el secretario de Estado, Alexander Haig, y el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Richard Allen, expresaron ayer en Washington su respaldo al ingreso de España en la OTAN. Asimismo, el Parlamento holandés aprobó ayer, por mayoría absoluta, una resolución favorable a la entrada de España en la Alianza, y se espera también que el Gobierno defina en la próxima semana un punto de vista sobre el tema, que previsiblemente dirá sí por una amplia mayoría.

Tras la redacción y firma del protocolo de adhesión de España, que deberá ser depositado en Washington, y posteriormente se iniciará un proceso de ratificación de dicho protocolo por varios Parlamentos de los países atlánticos.

Por parte española no está previsto que el protocolo en cuestión vuelva a las Cortes para su posterior ratificación, ya que el Gobierno se opone a ello. No obstante, el primer partido de la oposición, el PSOE, tiene prevista una consulta de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, haciendo expresa alusión a la cuestión de Gibraltar y de Ceuta y Melilla. También está pendiente por el PSOE la entrega de firmas -se piensa que serán unas 600.000- al Gobierno para solicitar un referéndum sobre la adhesión a la OTAN.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de noviembre de 1981

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