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Irritación en la oposición parlamentaria por la concesión de la recompensa

La concesión de una medalla de sufrimientos por la patria al teniente general Jaime Milans del Bosch, para quien el fiscal militar pide treinta años de reclusión por su participación en el golpe de Estado del 23-F, desencadenó ayer fuerte irritación en el Parlamento, sólo calmada cuando se conoció que el Ministerio de Defensa había iniciado los trámites para la anulación de la orden y llegó la noticia de que había sido cesado el general Fernando Ortiz Call, jefe de ascensos, situaciones y recompensas del Cuartel General del Ejército.

Representantes de los grupos parlamentarios se reunieron en el Congreso de los Diputados y volverán a entrevistarse hoy, para analizar la situación y decidir una acción parlamentaria coordinada. El momento especialmente delicado en que se producía la condecoración al teniente general golpista en plena crisis del partido gubernamental, hizo exclamar en los pasillos de la Cámara al jefe de la oposición, Felipe González: «Quiero llamar la atención porque se siente un cierto acoso a las instituciones democráticas. Lo malo es que algunos ponen el capote para facilitarlo».La indignación inicial guardaba relación, sobre todo, con la falta de reacción del Gobierno ante un hecho que demostraba, por otra parte que el ministro de Defensa, Alberto Oliart, "no cuenta con nadie de confianza en la línea de mando», según señaló un diputado socialista. La ausencia en el Parlamento, tanto de Oliart como del resto del Gabinete -sólo estuvieron presentes, a ratos, el ministro de Justicia, Pío Cabanillas, y muy esporádicamente Jesús Sancho Rof, José Pedro Pérez-Llorca y Jaime Lamo de Espinosa-, suscitó comentarios hostiles hacia el Gobierno Calvo Sotelo.

En principio, los socialistas proyectaron plantear una pregunta al Gobierno en el Pleno iniciado ayer. A media tarde, representantes de los principales grupos de oposición se reunieron para estudiar la situación creada por lo que se interpretaba como una provocación y decidieron que, antes que nada, era preciso conocer la reacción gubernamental. Por los socialistas asistió a la reunión Alfonso Guerra, por los comunistas, Santiago Carrillo y Jordi Solé Tura; por Coalición Democrática, Antonio Carro, y por las minorías nacionalistas, el vasco Andoni Monforte y el catalán Josep María Trías de Bes.

La reunión fue interrumpida hacia las ocho de la tarde, mientras que el portavoz centrista, Miguel Herrero, habló telefónicamente con el Ministerio de Defensa. Los diputados asistentes a la reunión izuardaron un escrupuloso silencio, la espera de la actitud del Gobierno.

Llega la noticia

Poco después, el presidente de la Comisión de Defensa y diputado centrista, Guillermo Medina, manifestó a EL PAIS que se había anulado la orden. El texto, que a primera hora de la noche saltó a los teletipos, fue conocido en seguida por los diputados. El líder comunista, Santiago Carrillo, lo leyó personalmente y conversó después brevemente con Miguel Herrero. Preguntado por EL PAIS sobre si su grupo se consideraba satisfecho, Carrillo contestó: «En cuanto al significado de esta reacción del Gobierno, aunque un poco tardía, hay que reconocer que es positiva».

Tanto en la reunión de anoche como en la que continuará hoy -y en la que no estará ausente el análisis sobre la grave situación del partido ubernamental-, los grupos parlamentarios estudiarán una acción conjunta. Al parecer, tras la iniciación de los trámites para la anulación de la condecoración, el Grupo parlamentario Socialista está dispuesto a reducir su acción a una pregunta al Gobierno, que podría ser contestada en la Comisión de Defensa.

En cuanto al hecho en sí de que el ministro de Defensa pudiera desconocer una orden del Estado Mayor General del Ejército de este carácter, algunos diputados aseguraban que jurídicamente puede producirse una situación así, aunque, dadas las connotaciones políticas del asunto, es irregular que no se pusiera el texto de la orden y los trámites previos seguidos en conocimiento del titular de Defensa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de noviembre de 1981

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