Diego Catalán Menéndez-Pidal
manifestó, en un seminario sobre el romancero, celebrado en Segovia: «La revitalización de la tradición oral es uno de los fenómenos más interelantes de los últimos años. La sociedad está interesada por las manifestaciones tradicionales en una toma de conciencia de que están amenazadas de muerte, y ello debe impedirse».


























































