Un lote de 53 reses españolas de lidia
murió en Cartagena de Indias (Colombia), debido a la insuficiencia de oxígeno en el traslado aéreo desde España. Las autoridades colombianas habían ordenado previamente sacrificar el ganado de lidia por no haberse cumplido los requisitos sanitarios exigidos para la entrada de animales en aquel país.


























































