Breznev pide con urgencia a Occidente negociaciones sobre desarme y distensión

Leónidas Breznev reclamó ayer a Occidente, con cierta impaciencia, la necesidad de entablar negociaciones a favor M desarme y la distensión, en el discurso de apertura de la sesión estival ordinaria del Soviet Supremo (Parlamento). El jefe del Estado soviético atacó de nuevo duramente a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y, especialmente, a Estados Unidos, acusándoles de acelerar la carrera de armamentos, negarse a negociar el desarme y evitar las conversaciones sobre la eliminación de los focos de conflicto.

El discurso de Breznev tuvo lugar, justamente, cuatro meses después de que en la inauguración del 26º Congreso del PCUS se lanzara una serie de iniciativas -sin respuesta desde entonces- a favor de la paz y la distensión.Fue el propio líder soviético, -bronceado y ágil a sus 74 años-, quien leyó un mensaje dirigido "a los parlamentarios y los pueblos del mundo". En él, el Soviet Supremo de la URSS declaraba solemnemente que la Unión Soviética "no amenaza a nadie ni busca el enfrentamiento con ningún país del Oeste ni del Este".

Ni en el discurso de Breznev ni en el mensaje del Soviet Supremo se encuentra ninguna alusión directa al tema polaco, cuestión esta que parece haber perdido protagonismo estos días en el Kremlin, después del anuncio de la inminente ayuda militar de Estados Unidos a China y Pakistán.

Con el recuerdo constante al 40º aniversario de la invasión nazi de la URSS (los 1.500 diputados del Soviet guardaron un minuto de si lencio a petición de Breznev), las intervenciones realizadas ayer en el Kremlin tenían un cierto tono patético. Después de Breznev, un académico ocupó el estrado para relatar los irreversibles efectos en la Naturaleza de una guerra nuclear.

Superioridad militar

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"Cada día de negociaciones que se pierde acentúa los riesgos de que estalle un conflicto nuclear", decía el mensaje del Soviet Supremo. "El tiempo no espera", exclamó Breznev un par de veces.

"La tensión política se agrava progresivamente", afirmaba, más adelante, el mensaje del Soviet Supremo. "Se juega de nuevo sobre la superioridad militar, otra vez se utiliza el lenguaje de las amenazas se formulan abiertamente pretensiones de injerencia en los asuntos internos de otros países y pueblos, y todo esto se disfraza con groseras alegaciones a la amenaza militar soviética".

En estas "pretensiones de injerencia" en los asuntos de terceros países, algunos observadores han creído ver una alusión a la crisis polaca y a las advertencias lanzadas desde la Casa Blanca ante la hipótesis de una intervención en Polonia de fuerzas del Pacto de Varsovia.

Sin embargo, la agenda de esta reunión del Soviet Supremo no incluye, al margen del llamamiento a la paz, ningún otro tema internacional. Todas las cuestiones recogidas en el orden del día son domésticas, aunque no se descarta que en alguna otra sesión se haga referencia a Polonia.

La apertura de la reunión ordinaria del Soviet Supremo ha sido seguida con cierto suspense por los observadores occidentales en Moscú. Esta vez no se tiene constancia de que se haya reunido el pleno del Comité Central del PCUS, cuya sesión prologa habitualmente la del Soviet Supremo soviético.

Sólo se recuerdan dos ocasiones recientes, 1972 y 1976, en que ocurriera algo semejante. Y esta vez ha dado lugar a un buen número de especulaciones sobre la política interior soviética y sus posibles complicaciones.

En los medios informados de la capital soviética se dijo que la sesión plenaria del Comité Central del PCUS no ha tenido lugar "por razones extremadamente serias", sin que se sepa cuáles son esas razones, informa el corresponsal del diario Le Monde en Moscú.

Se barajan dos hipótesis acerca de la cancelación de la reunión plenaria del organismo asambleario del PCUS. Una de tipo político: el Comité Central tendrá más facilidad para aprobar la política del partido una vez conocidas las resoluciones del Soviet Supremo. Y una segunda de carácter práctico: dado que la mayoría de los miembros del Comité Central son también diputados en el Soviet, al acabar esta institución sus trabajos podría reunirse el comité y sus miembros harían un doble trabajo en un solo desplazamiento a Moscú.

Tampoco se puede excluir que existan serias divergencias en los más altos organismos del PCUS, como son el Politburó y el Secretariado.

Retraso en la negociación SALT 2

Por otra parte, Eugene Rostow, director designado de la Agencia para el Control de Armas y Desarme de Estados Unidos, aseguró ayer que la reanudación de las negociaciones soviético-norteamericanas sobre limitación de armamento estratégico (SALT 2) no podrá llevarse a cabo antes de nueve meses, según informa France Presse desde Washington.

Interrogado por la comisión senatorial norteamericana de Relacíones Exteriores, que debe ratificarle en el cargo, Rostow manifestó que "haría todo lo posible para reducir el plazo de nueve meses", pero especificó que "por el momento no veo a nadie en la Administración de EE UU que sepa lo que queremos negociar".

"La prioridad para Estados Unidos y sus aliados", añadió Rostow, "es el retorno a la política de contencíón (del expansionismo soviético) mantenida entre la presidencia de Harry Truman y la retirada norteamericana de Vietnam". La venta de armas a China, explicó el alto funcionario, forma parte de esa estrategia de contención frente a la URSS.

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