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El Ejército salvadoreño hace pública una lista de 138 "traidores a la patria"

El comité de Prensa de las fuerzas armadas salvadoreñas ha hecho pública una lista de 138 «traidores a la patria», en la que figuran tres jesuitas españoles que desempeñaron cargos directivos en la Universidad Centroamericana (UCA) de San Salvador, hasta que hace algunos meses abandonaron el país. Se trata del ex rector Ignacio Ellacuría, el ex vicerrector Luis de Sebastián y el profesor Plácido Erdozain.En la relación figuran también varios sacerdotes más. Lo sorprendente es que el arzobispado de San Salvador haya salido sólo en defensa de dos de ellos, Jesús Delgado y Fabián Amaya, de quienes asegura que son «inocentes del delito del que se les acusa».

Después de reiterar su respeto a las Fuerzas Armadas y valorar la cuota de sangre que tantos soldados están pagando por cumplir su misión de mantener el orden público, el arzobispado pide al Ejército que evalúe mejor sus fuentes de información, a fin de evitar los daños irreparables que se pueden causar a las personas señaladas por error como culpables de la caótica situación que vive el país.

La nota del arzobispado elude pronunciarse sobre los restantes sacerdotes acusados. Se limita a decir que el hecho de haber salido en defensa de los dos mencionados no supone que esté de acuerdo en los términos acusatorios empleados contra los demás.

En un momento en que el presidente José Napoleón Duarte agita el señuelo de la amnistía como medio para pacificar el país, los responsables de su Ejército anuncian una persecución incesante contra todos los traidores a la patria.

Tras calificar a los integrantes de la lista de «delincuentes, bandoleros y terroristas», la nota del Ejército señala que han pretendido engañar a la opinión pública presentando al Frente Democrático Revolucionario (FDR) y al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) como dos entes distintos, cuando existen entre ambos una «alianza para acabar con el pueblo salvadoreño».

El Ejército salvadoreño adjudica la condición de traidor por muy varias razones. Además de los sacerdotes están, por supuesto, en la lista todos los dirigentes de la guerrilla: Shafik Handall, Joaquín Villalobos, Fermán Cienfuegos, Cayetano Carpio y Ana María Martínez. También los líderes del FDR: Guillermo Ungo, Rubén Zamora, Salvador Samayoa, Joaquín Aguinada, varios de ellos ex ministros del primer Gobierno cívico-militar instalado tras el derrocamiento del general Humberto Romero. Junto a ellos figuran, además de algunas personas ya fallecidas.

A todos ellos se les acusa de forma indiscriminada y global de «ser los responsables del terrorismo en El Salvador y del desprestigio de nuestra patria en la comunidad internacional».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de abril de 1981

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