Ir al contenido
_
_
_
_

El desastre del sector pesquero

Sin duda alguna, el escepticismo es la tónica general del sector pesquero español, sea vasco, gallego, andaluz o levantino. (...) La pesca ha sido, en los últimos diez años, un sector en crisis permanente, al carecer de una política general definitoria de objetivos y prioridades. El nomadeo de la propia Subsecretaría de Pesca, que pasó del Ministerio de Comercio al de Transportes y Comunicaciones, para recientemente ser integrada (no sabemos si definitivamente) en el Ministerio de Agricultura, ilustra a la perfección el desconcierto y la inestabilidad del sector. La pesca depende hoy todavía en sus competencias de ocho departamentos ministeriales, y no parece que su articulación en un único organigrama administrativo sea para mañana. ( ... )La falta de coordinación existente entre departamentos ministeriales, que por un lado aceptaban la reducción de licencias en el Gran Sol, y por otro mantenían la libertad de importación de pescado europto, sirvió para colocar a las flotas gallega y vascongada en una situación próxima a la quiebra. Las detenciones de pesqueros en aguas del Sahara, cuando no el asalto por piratas «polisarios», las multas disparatadas recientemente aprobadas por Mauritania o las severas sanciones previstas por la Administración portuguesa, han puesto a los pescadores del Sur con la soga al cuello. Por si fuera poco, en caladeros lejanos y exóticos (Argentina, Chile o... las Seychelles), la rentabilidad de nuestra flota resulta más que discutible. ( ... )

(...) Es necesario que el Gobierno se tome en serio este sector, del que dependen, directa o indirectamente, 900.000 personas. Hasta ahora, la política de pesca ha sido coyuntural, contradictoria, inarmónica e improvisada.

23 de noviembre

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_