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CASO KOLDO
Opinión

Está todo pagado

Las facturas cuentan tu vida mejor que el psicólogo. De hecho, los gastos en psicólogo también la cuentan: no hace falta que sepamos lo que te dicen si te gastas la mitad del sueldo en ellos

01:20
El exgerente del PSOE, sobre las "chistorras": “No existen billetes de 500 o 200 euros entregados por el PSOE"
El exgerente del PSOE Mariano Moreno, en el Tribunal Supremo. Foto: TRIBUNAL SUPREMO | Vídeo: EPV

Lo dijo Celeste, la inspectora de Hacienda que escribió el guionista Diego San José y ejecutó la actriz Carmen Machi: los gastos de cada uno, sus facturas, explican mejor tu vida que cualquier psicólogo. De hecho, los gastos en psicólogo también la explican: no hace falta que sepamos lo que pasa si te gastas la mitad del sueldo en ellos.

La vida está complicada. Fuera del Tribunal Supremo hay muchos días del juicio un hombre pegando voces junto a un mural lleno de recortes y fotos. Salen en las imágenes desde el presidente de la sala, Andrés Martínez Arrieta, hasta políticos como Francina Armengol, Alberto Núñez Feijóo o Gabriel Rufián. Varios mensajes difusos denuncian una oscura maniobra contra él que no queda clara y reclama sus derechos mientras cuenta: “Me anulan los abogados y el juramento se lo pasan por el culo”. Grita y grita durante horas y sus voces se cuelan por las ventanas del Supremo sin que se entienda lo que dice, como cuando hablaba Fraga. Tengo una teoría respecto a estas personas dislocadas que han recibido el golpe de la calle, un trallazo de mala salud mental o un batacazo del sistema (a veces las tres juntas y consecuencias unas de otras): la gente prefiere no escucharlas por si tienen razón.

En la segunda planta, sin embargo, todos se mueren por escuchar al exgerente del PSOE Mariano Moreno (quién no ha estado a punto de cantinflear por dos letras). Moreno gestiona dineros y esto es muy interesante. Acercará el complejo proceso judicial a una visión más de la calle, a ras de suelo. La acusación popular le pregunta a Moreno si recuerda algún gasto exagerado de Ábalos, una factura que le llamase la atención: ¿Se ha canteado, se ha columpiado Ábalos? Yo, cuando se habla de estas cosas, recuerdo la historia del literato enviado a China a cubrir no sé qué y volvió con una hoja de gastos de muchos cientos de euros alegando que hablaba mucho por teléfono con su mujer (no había wifi y no trabajaba en este periódico, dejen de adivinar: probablemente ni siquiera tenía mujer).

Moreno hace memoria y dice que recuerda una factura que le llamó la atención por lo abultada: algo más de 700 euros por una comida de precampaña electoral en Galicia. Hombre, José Luis, si llegamos a estar en campaña compras el restaurante. Pero no: la comida era entre 14. Eso son 50 euros por persona: camarones y percebes no pidieron. Galicia está bien de precios, pero venir al Supremo a decir que esa cuenta es exagerada no tiene ni pies ni cabeza, es casi un insulto. Puedo decir con los ojos cerrados hasta las tapas y el vino que pidieron. Pero, ojo, eran 14. No descartemos que el jefe llegase al local, echase un vistazo y gritase: “¡Todo pagado!”. Y Mariano Moreno con la calculadora en Ferraz, “qué está haciendo este ahora”.

El partido, dice Moreno, guarda todas las liquidaciones y tickets de gasto. Por ahí se enfanga el juicio porque la defensa de Koldo, que pasa la mitad del tiempo en defender a su acusado y la otra mitad en defenderse ella del presidente de la sala, que la tiene enfilada, insiste en un asunto que a Koldo García le puede venir muy bien. Así que viene a pedirle a Mariano Moreno que recuerde la factura de aquel paquete de chicles que alguien compró a las cinco de la tarde un día de 2021. Moreno está a punto de bajar al parque y ponerse a gritar con varias pancartas. Quizá el buen hombre que a veces se acerca a pegar voces también empezó así. Hay una España desquiciada y otra, cada vez más pequeña, por desquiciar.

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