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El japonés Yoshimi Otani, premio Tárrega de guitarra

Yoshimi Otani, japonés, ganó el decimocuarto Certamen Internacional de Guitarra Francisco Tárrega, celebrado en Benicasim (Castellón). De los catorce concertistas seleccionados para las eliminatorias celebradas durante tres días, el jurado designó a cuatro finalistas, entre los que se encontraban, junto al ganador, el uruguayo Leonardo Palacios, que obtuvo el segundo premio; el inglés Paul Gregory y el español Antonio Sánchez Picadizo. El jurado declaró desierto los premios de composición y de interpretación de las obras de Tárrega.Cerca de 2.000 personas presenciaron la jornada final del certamen. El ganador, Yoshimi Otani, participaba por cuarta vez, y en la edición anterior fue galardonado con el segundo premio. Otani, al igual que los dos precedentes triunfadores, ha sido alumno del maestro alcoyano José Luis González. Otani, en la sesión definitiva, interpretó Preludio y fuga, de Bach; Endecha y oremus, María y Recuerdos de la Alhambra, de Tárrega; Fandango, de Rodrigo, y tres piezas del Collectiu Intim, de Vicente Asensio.

Yoshimi Otani, que era el gran favorito de la presente edición, confirmó en la final la magnífica impresión de su primera actuación. Otani, que lleva varios años estudiando en España, junto a su impecable técnica posee una dicción de los temas españoles no exenta de notable sentimiento. Otani puede ser, en el futuro, el gran maestro de la guitarra en su país.

Leonardo Palacios, que acudió por vez primera a este concurso, fue la gran sorpresa del mismo, ya que a priori no contaba entre los posibles ganadores. El segundo premio lo obtuvo a pesar del instrumento, de escasa sonoridad, con que participó en las eliminatorias. Para la obtención del galardón, dotado con 150.000 pesetas, interpretó obras de Dowland, Bronwer, Bach, Sor y Tárrega.

El inglés Paul Gregory, que hace dos años fue uno de los premiados, no consiguió esta vez estar entre los dos mejores y tampoco pudo lograr el premio a la mejor interpretación de una obra de Tárrega, que era la consolación. Tampoco Sánchez Picadizo logró convencer al jurado para la consecución del premio a la interpretación tarreguista. Esta vez, los jueces del concurso estimaron que ninguno de los participantes había sabido dar a las obras de Tárrega el auténtico sentido que su música romántica tiene. Por vez primera, este premio quedó desierto.

Los dos guitarristas del jurado, Manuel Cubedo y Gordon Crosskey, exiguo número para un certamen de esta especialidad, lograron imponer su criterio con respecto a las circunstancias del desarrollo del certamen. Probablemente, para la próxima edición se variará el sistema, para que en este premio concursen todos los seleccionados.

El premio a la composición, convocado por vez primera, y dotado con 250.000 pesetas, al igual que el de interpretación, tampoco fue adjudicado, ya que los miembros del jurado no consideraron de calidad suficiente ninguna de las veintinueve obras presentadas.

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