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Graves incidentes tras un frustrado recital de Lou Reed en Madrid

Graves incidentes de orden público, que ocasionaron algunos heridos de cierta consideración y provocaron la intervención de la fuerza pública, los bomberos y la Cruz Roja, siguieron en la medianoche del pasado viernes al concierto de rock más breve que se haya producido en la capital de España. Duró veinte minutos y lo protagonizó el rockero norteamericano Lou Reed, que se negó a seguir actuando después de que alguien le arrojara un bote -otros afirman que fue sólo una moneda-, desde las gradas del campo de fútbol Román Valero, donde se celebró el frustrado recital.

Desde la retirada del cantante, el público, que había soportado una hora de retraso con respecto a la establecida para que comenzara el concierto, arreció en sus protestas y en sus insultos contra los organizadores del acto y contra el propio cantante.La situación degeneró en una especie de batalla campal que pudo haber tenido consecuencias más dramáticas.

El momento de mayor tensión de la noche se produjo cuando un centenar de espectadores asaltó el escenario, destruyendo elementos de la instalación de sonido y luminotecnia. Los desperfectos no han podido evaluarse. Algunas estimaciones sitúan las pérdidas en diez millones de pesetas, pero esa cantidad resulta exagerada y podría quedarse en cerca de la mitad de esa cifra. En el campo de fútbol había 5.000 espectadores, que pudieron evacuar el recinto gracias a una inteligente actuación de la fuerza pública, que dejó pasar las primeras avalanchas de personas que huían de los incidentes, evitando de esta forma aglomeraciones que podían haber tenido consecuencias peligrosísimas.

Los organizadores del interrumpido recital de Lou Reed no habían ofrecido ayer todavía una explicación sobre la actitud del cantante y la posterior suspensión del concierto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de junio de 1980