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El Primero de Mayo en el mundo

Ausencia mayoritaria de los embajadores en el desfile de la Plaza Roja

, MOSCÚ
Con la excepción de Noruega, donde hubo enfrentamientos, gases lacrimógenos y más de cien detenciones, Europa ha celebrado en calma el Primero de Mayo. En Moscú, embajadores de trece países occidentales -los once de la OTAN, más Australia e Irlanda-, además de los de China y Japón, boicotearon diplomáticamente la tradicional parada de la plaza Roja, en protesta por la intervención soviética en Afganistán.Las quince naciones estuvieron representadas por delegaciones de segundo orden.En Francia, la jornada estuvo bajo el signo de la desunión sindical entre comunistas y socialistas, al igual que sucedió en Portugal. Alemania puso el acento en la pacificación mundial. En Italia el día se vivió bajo el lema «Movilización y lucha». La mayor ciudad turca, Estambul, fue virtualmente tomada por el Ejército para impedir disturbios sangrientos en el día de los trabajadores. En El Salvador, las horas previas a la celebración del Primero de Mayo han sido un nuevo pretexto para una dramática jornada en la que se teme hayan muerto más de treinta personas a consecuencia de la violencia política que sacude al país centroamericano. Información de España en páginas 48 y 49

La no asistencia de numerosos embajadores occidentales y la ausencia de militares en el desfile han sido las dos notas más destacadas del tradicional acto celebrado ayer en la Plaza Roja moscovita para conmemorar el 1 de mayo, que fue presidido por el jefe del Estado, Leónidas Breznev, quien reapareció en buena forma física, después de los veinte últimos días, en que oficialmente se anunció que estaba de vacaciones. A su lado estaba el primer ministro, Alexei Kosiguin, que reapareció también en esta conmemoración.

En una mañana de sol esplendido, la tribuna de los diplomáticos, situada a la izquierda del mausoleo de Lenin, aparecía con visibles ausencias, que fisicamente se hacían notar. No estaban los embajadores de los países de la Alianza Atlántica, a excepción de Grecia y de Turquía; tampoco estaban el japonés ni el chino, quien recientemente ha presentado sus cartas credenciales y fue representado por el encargado de Negocios, quien dijo no haberse enterado de algunos carteles con eslóganes en los que se leía, escrito en inglés: «Alto a las injerencias imperialistas en Afganistán. Abajo la conspiración chino-americana». Sorprendió la presencia del embajador francés. Y asimismo se encontraban la casi totalidad de los representantes diplomáticos latinoamericanos y el español, Juan Antonio Samaranch.Hora y media duró la manifestación cívica de ayer, sesenta minutos menos que las demostraciones de años precedentes. También hubo una ausencia total de tropas militares en el desfile y se suprimieron las demostraciones gimnástico-deportivas con que daba habitualmente comienzo. La enorme masa que acudió a la Plaza Roja con las habituales pancartas y retratos de los políticos soviéticos repetía los lemas en favor de la paz y el desarme y las loas de confianza hacia el Comité Central del PCUS. Tímidamente aparecieron los aros olímpicos y pequeños muñecos representando al oso Misha, símbolo de los próximos Juegos Olímpicos.

A la ausencia de los representantes de países occidentales, en señal de protesta por la invasión soviética de Afganistán, se ha añadido este año un evidente desinterés por parte de los moscovitas, qué han aprovechado la mañana, calurosa, y han iniciado su temporada veraniega con el primer baño en las orillas del río Moscova. Desde pocas horas después del desfile la ciudad aparece completamente desierta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de mayo de 1980

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