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El Primero de Mayo en el mundo

La desunión sindical marcó la jornada en Francia

Con la excepción de Noruega, donde hubo enfrentamientos, gases lacrimógenos y más de cien detenciones, Europa ha celebrado en calma el Primero de Mayo. En Moscú, embajadores de trece países occidentales -los once de la OTAN, más Australia e Irlanda-, además de los de China y Japón, boicotearon diplomáticamente la tradicional parada de la plaza Roja, en protesta por la intervención soviética en Afganistán.Las quince naciones estuvieron representadas por delegaciones de segundo orden.En Francia, la jornada estuvo bajo el signo de la desunión sindical entre comunistas y socialistas, al igual que sucedió en Portugal. Alemania puso el acento en la pacificación mundial. En Italia el día se vivió bajo el lema «Movilización y lucha». La mayor ciudad turca, Estambul, fue virtualmente tomada por el Ejército para impedir disturbios sangrientos en el día de los trabajadores. En El Salvador, las horas previas a la celebración del Primero de Mayo han sido un nuevo pretexto para una dramática jornada en la que se teme hayan muerto más de treinta personas a consecuencia de la violencia política que sacude al país centroamericano. Información de España en páginas 48 y 49

La celebración de la fiesta del trabajo en Francia, el Primero de Mayo de 1980, pasará a la historia como la de la desunión sindical. Desde 1971 es la primera vez que los sindicatos más representativos del país no desfilan juntos. En París, como en el resto de Francia, cada sindicato convocó manifestaciones separadamente. En la capital, varias decenas de millares de personas desfilaron sin incidentes.Ayer, al final del día, llegaron a contabilizarse nueve manifestaciones diferentes en la capital francesa. La más numerosa fue la convocada por la Central General de Trabajadores (CGT), de tendencia comunista. Este sindicato, el más representativo del país, con sus dos millones y medio de afiliados, reunió alrededor de 30.000 personas.La segunda central más importante, la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), socialista autogestionaria, un millón largo de sindicados, realizó un desfile por su cuenta que aglomeró a 10.000 personas.El aspecto determinante de esta jornada tradicional reivindicativa ha sido la desunión de las tres centrales sindicales de izquierdas: la CGT, la CFDT y la Federación Nacional de Enseñanza (FEN). Esta última intento mediar el miércoles entre los líderes de las dos primeras, Georges Seguy y Edmond Maire, pero el resultado fue nulo.La causa última de esta «desunión, más porfunda que nunca», según apreciación de Maire, se debe a las exigencias de la CGT. La central de tendencia comunista, para realizar un desfile unitario, puso una condición a la CFDT: firma de un documento en el que se denunciarían el anticomunismo y el consenso social, dos pecados mortales de los que la CGT acusa a la central socialista autogestionaria.

En realidad, la desunión de las dos grandes centrales francesas procede de la ruptura de la « unión de la izquierda», en 1978. Ultimamente se ha agravado, como se ha agravado también la división entre socialistas y comunistas, como consecuencia de la «estrategia parasoviética» de estos últimos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de mayo de 1980