La auditoría de RTVE
Estupefactos nos ha dejado esa farragosa contestación de Fernando Arias-Salgado que han tenido la atención de insertarle en el periódico. Su contenido nos ha hecho más creíble la auditoría que la Inspección de Hacienda realizó durante seis meses el pasado año y que, entregada a quien correspondía, han tenido oculta durante ocho meses.Ocasión de perlas para que el director general del medio se hubiera callado, a la espera que el Parlamento, el Gobierno y hasta los tribunales de justicia se hubieran pronunciado, cada uno en su responsabilidad y competencia, de suerte que de ahí hubiera sido aclarado de cara al pueblo soberano. El país tiene necesidad de clarificar conductas -cuando decimos el país nos referimos a EL PAÍS periódico y al país Estadode gente implicada en RTVE y, si procediera, su remoción de cargos y destinos, amén de cortar enchufes, prebendas y muchos etcéteras.


























































