Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Estados Unidos llama para consultas a su embajador en la Unión Soviética

El presidente norteamericano Jimmy Carter ordenó ayer el regreso a Washington de su embajador en Moscú, «para celebrar consultas sobre la seria amenaza que para la paz supone la intervención del Kremlin en Afganistán», informó el portavoz oficial de la Casa Blanca. El secretario de prensa M ejecutivo norteamericano, Jody Poweil, añadió que Carter ha tomado ya una serie de represalias contra la Unión Soviética, que no serán hechas públicas hasta después de ser notificadas a los aliados de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, el Departamento de Estado calificó de «agresor imperialista» a la Unión Soviética y manifestó que el número de soldados soviéticos en Afganistán es ya próximo a los 40.000 hombres.Hodding Carter, portavoz del departamento, desmintió, por otra parte, las acusaciones de que los rebeldes afganos estén siendo entrenados por la Agencia Central de Información (CIA) norteamericana. «Dichas denuncias», añadió el portavoz, «son simplemente un burdo truco para encubrir el agreviso imperialismo ruso, para disimular la realidad de la intervención soviética en la invasión de una nación soberana y en el derrocamiento de un régimen establecido. »

Antes de que se hiciesen públicas ambas declaraciones, el presidente Carter se había reunido en la Casa Blanca con sus consejeros políticos y militares para estudiar las posibles represalias a adoptar contra la Unión Soviética por su intervención en Afganistán.

Entre tanto, el Ejército soviético, utilizando una división de élite, ha lanzado una ofensiva general contra la guerrilla musulmana en Afganistán y trata de conquistar las ciudades próximas a las fronteras con Irán y Pakistán, donde esas guerrillas tienen sus principales bases.

Los soviéticos, por su parte, han acusado a Carter, a través de la agencia Tass, de «inmiscuirse en los asuntos internos de Afganistán», al tiempo que calificaban las condenas occidentales como «provocadoras instigaciones».

Las autoridades egipcias y chinas no descartan solicitar una convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y las de Arabla Saudí reiteraron ayer la petición de una «cumbre islámica» para adoptar medidas contra la «agresión soviética». En España, la intervención de la URSS en Af`ganistán ha sido condenada sin paliativos por el partido en el Gobierno, mientras que el PCE, a través de Mundo Obrero, se limita en un editorial a expresar una oposición muy matizada.

Todo esto ocurre mientras en un país vecino, Turquía, el Ejército sugería una posible intervención en los asuntos políticos, con lo que se complicaría aún más la incierta situación en aquella región.

Páginas 2, 3 y 4

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de enero de 1980

Más información

  • Califica de "agresión imperialista" la intervención de Moscú en Afganistán