Intento de recuperación del gregoriano para la cultura y la Iglesia

Próximo ciclo sobre el tema en el monasterio de El Escorial

La recuperación del gregoriano para la Iglesia y la cultura de Occidente es uno de los temas que desarrollará en la II Semana Nacional de Canto Gregoriano Eugene Cardine, uno de los más importantes especialistas del mundo en el mencionado canto. Este ciclo comenzará el próximo 2 de julio y se prolongará durante una semana en un marco ideal para una celebración de este carácter: el monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

El mes de julio, la sierra de Guadarrama va a llenarse de ecos gregorianos. No sólo ecos de los cantos, sino de las hondas preocupaciones e investigaciones sobre el tema. De una parte, en la abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, Dom. Eugene Cardine explicará (del 2 al 7) su teoría de semiología gregoriana, así como los resultados prácticos alcanzados en materia de interpretación.Apenas clausurada esta Semana de Estudios Gregorianos, se iniciará, en el monasterio de El Escorial, la II Semana Nacional de Canto Gregoriano, organizada por Isme-España y patrocinada por la Dirección General de la Música. Entre los días 8 y 14 de julio, los profesores Samuel Rubio, Ismael Fernández de la Cuesta, Francisco Lara, Clemente de la Serna y Laurentino Sáenz de Buruaga dictarán lecciones y participarán en coloquios en los que también estará presente Dom. Eugene Cardine. En verdad, el núcleo de los trabajos, dirigidos y moderados por Samuel Rubio, está relacionado con los estudios del gregorianista francés.

Dom. Eugene Cardine, discípulo de los célebres D. Mocquereau y D. Gajard, ha llevado las investigaciones gregorianistas mucho más lejos que sus maestros, a partir de un detenido análisis de los manuscritos antiguos y apoyándose en bases científicas semiológicas. Es sabido que fue Dom. Próspero Gueranger, muerto hace más de un siglo, quien, como primer abad de Solesmes, inicia la reforma y restauración litúrgica y gregoriana, asistido por D. Paul Jaussions en una obra que continúan D. Joseph Pothier y los citados Mocquereau y Gajard. «Fueron varios y muy valiosos», escribe Samuel Rubio, «los elementos arquitectónicos encontrados por Mocquereau y salvados de este grandioso edificio cuyo desmoronamiento se inicia allá por los siglos X-XII. Pero quedaban ocultos otros de no menor valor, que había de descubrir y reintegrar al lugar correspondiente del monumento original para que éste recobrara toda su primitiva belleza. Este papel estaba reservado a otro benedictino de Solesmes, D. Eugene Cardine, profesor desde hace muchos años de teoría superior y de paleografía gregorianas en el Instituto Pontificio de Música Sagrada de Roma.»

En definitiva, Cardine, a través de una minuciosa dedicación, de un estudio profundo y comparativo, buscó la más auténtica interpretación de una música cargada de significaciones culturales -históricas, expresivas, artísticas-, amén de las correspondientes de orden religioso. Lo e focado anteriormente desde el punto de vista paleográfico había que entenderlo, también, desde puntos de mira semiológicos. Y en tanto los estudios paleográficos «indagan la significación melódica de los signos neuméticos», seguimos a Rubio, «los semiológicos interrogan la razón que tuvieron los copistas al utilizar distintos signos para expresar, la misma cosa con el Fin de deducir los principios fundamentales para una interpretación auténtica y objetiva que, en lugar de inspirarse en conceptos estéticos y rítmicos modernos..., debe más bien guiarse por los hechos que nos revela el examen comparativo de los diversos signos».

El sistema de Cardine fue introducido en España por el padre Miguel Altisent, en su obra El canto gregoriano.

En suma, la nueva interpretación del gregoriano resulta más flexible y expresiva, más fiel a la juntura texto-melodía a partir de la unidad tiempo-sílaba, dejando de lado toda sistemática apriorística.

La significación artística, la belleza musical del gregoriano, capaz de convocar auditorios multitudinarios, como sucedió cuando el Coro de Silos visitó Madrid para actuar en el Real o en las intervenciones públicas del coro de la abadía montserratina, supone un «hecho de cultura» básico para entender la evolución de la música occidental. Y en la interpretativa gregoriana hallará todo músico la raíz y los principios de lo que hoy conocemos como fenomenologia musical, aplicable a toda música.

Razones todas que dan singular interés a las dos semanas que se sucederán en la abadía de la Santa Cruz y en el monasterio de San Lorenzo. En la primera, Eugene Cardine desarrollará cuanto ha publicado en sus libros Primer año de canto gregoriano, Semiología gregoriana y Gradual Neumé; en la segunda, una mesa redonda, con intervención de Cardine, Miguel del Barco, Pedro Blanco, Roberto Pla y Antonio Gallego, bajo la dirección de Samuel Rubio, abordará dos temas principales: la interpretación gregoriana a la luz de las investigaciones paleográficas y semiológicas, y la recuperación del gregoriano para la Iglesia y la cultura de Occidente, su consideración elitista y popular y los problemas que plantea su enseñanza. En las conferencias diarias serán tratados asuntos de tanta importancia como El canto gregorianoy la polifonía en el monasterio de El Escorial, Orígenes e historia del gregoriano como canto litúrgico de la Iglesia, Transmisión e interpretación. Escuelas, El gregoriano y los monasterios medievales, El gregoriano en la polifonía " y la música instrumental. Por las tardes, un seminario especializado se enfrentará con los temas de la Paleografía y semiología, Estética, formas, composición, función del texto, acentos, elcélera, Modos, Pedagogía, el gregoriano como asignatura dentro de la carrera musical. Audiciones comentadas, ensayos, grupos de trabajo, misa cantada por los semanistas y visita a la biblioteca del monasterio para estudiar los documentos litúrgico-musicales allí existentes,

Diremos, en fin, que la matrícula para la Semana de la abadía de la Santa Cruz cuesta 4.000 pesetas, y las inscripciones deben dirigirse al citado centro. Dos mil pesetas vale la inscripción en el ciclo escurialense, y las inscripciones se harán en Isme-España, Conde de Aranda, 17, Madrid- 1, y en la secretaría del Real Colegio de María Cristina, San Lorenzo de El Escorial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de junio de 1979.