El cardenal karol wojtyla, elegido nuevo Papa

"Notable intelectual y militante antinazi"

La elección del arzobispo de Cracovia como nuevo Papa suscitó a primeras horas de la noche de ayer, apenas conocida la noticia, muestras de alegría en la población polaca. Los medios informativos oficiales comunicaron inmediatamente la novedad. Las campanas de Cracovia y Varsovia convocaron a los fieles a un acto religioso en ambas catedrales.

Más información

En una rápida encuesta telefónica hemos podido reunir algunas reacciones. Un católico, antiguo resistente contra los alemanes, ha subrayado que el nuevo Pontífice desempeñó un papel comprometido durante la ocupación alemana como actor de un grupo de teatro cuyo objetivo era el de mantener el sentimiento nacional contra el invasor. Un sacerdote de Cracovia ha recalcado a su vez que el nuevo Papa es un notable intelectual, quizá el mayor entre los obispos polacos, que además supo cónectar con los grupos no conformistas dentro de los sectores cristianos. Con veinte años de episcopado su experiencia puede servir de tranquifizante a quienes preferirían un Pontífice pastor. El día de su consagración se convirtió en el obispo más joven del Colegio Episcopal polaco.Por parte alemana, y así lo ha reflejado el comité central de los católicos alemanes, la satisfacción del nombramiento coincide con el recuerdo dejado por el cardenal Wyszynski tras su visita de hace un mes a la República Federal de Alemania. El primado polaco estableció por primera vez contactos con los obispos alemafies tras el acuerdo entre su país Y Alemania, con intervención del Vaticano, para la remodelación de las diócesis polacas establecidas en antiguos territorios alemanes hoy en territorio polaco. Esta resultante de la ost-politik hizo que los católicos polacos, al igual que su Gobierno, estableciesen de hecho un tratado de paz con Bonn.

"Buenas relaciones Iglesia-Estado"

Eugenius Noworyta, embajador de Polonia en España, declaró a EL PAIS: «El nombramiento del nuevo Papa me ha causado una gran alegría y satisfacción, como a todos los polacos. Por primera vez en la historia se elige un Papa polaco. Es evidente que este acontecimiento es más importante, por su carácter religioso, para los católicos. Hay buenas relaciones entre la Iglesia y el Estado. Creyentes y no creyentes, católicos y no católicos coinciden en lo que podríamos llamar interés patriótico. Es un hecho que en nuestra nación hay católicos y no católicos. La historia de nuestra nación se caracteriza por una gran tolerancia y convivencia. Y esta tradición de la historia continúa hoy en nuestro Estado socialista. Por eso creyentes y no creyentes, marxistas, socialistas y católicos coincidimos en el desarrollo social del país, en resolver las tareas y problemas comunes. En mi opinión hay también una coincidencia y aportáción de la Iglesia en el campo de la moral. Por otra parte, nuestras relaciones con el Vaticano son buenas. Apreciamos su labor por el desarrollo y la paz de todos los pueblos y por la cooperación y distensión entre todos los pueblos de Europa. Estas son también las impresiones que Edward Gierek, primer secretario del Partido Obrero Unificado, y otros dirigentes de nuestro país, recabaron del último encuentro con el papa Pablo VI. »

"Una Iglesia nacionalista"

K. S. Karol, de origen polaco, jefe de la sección internacional del semanario francés Le Nouvelle Observateur: «Ha sido una gran sorpresa, en realidad se puede hablar de una doble sorpresa, puesto que lo lógico es que de haber un Papa polaco, éste debería de haber sido el primado, cardenal Stefan Wyszynski, si bien es verdad que tiene más de ochenta años. Desde mi punto de vista, el nuevo Papa tiene un talante mucho más moderno y liberal que el primado. Hay que pensar que en mi país la Iglesia se preocupa más por la hegemonía espiritual que por cuestiones estrictamente políticas o sociales. En este sentido hay que destacar la habilidad del nuevo Papa, que nunca se enfrentó radicalmente contra el régimen establecido, a diferencia de Wyszynski, en temas como los del divorcio, aborto, etcétera. Por otra parte, la Iglesia polaca ha sido siempre muy nacionalista y nunca volaboró con los nazis, incluso cuenta con una amplia lista de mártires de la resistencia.»

«La Iglesia polaca -añade Karol- fue muy conservadora hasta el año 1956. Desde entonces a hoy existen en su seno corrientes avanzadas. Por último, quiero señalar que el arzobispo de Cracovia, actual Papa, estuvo en París hace un año y se reunió con la colonia polaca de París en el Club del Diálogo, un local de cierta significación progresista. La simple presencia del cardenal Wojtyla en aquel local daba cumplida cuenta de su carácter abierto y moderno.»

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción