Clausura de las Jornadas de la Condición Femenina

Ayer se clausuraron, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid, las Primeras Jornadas de la Condición Femenina, que, organizadas por la Subdirección General de la Condición Femenina, del Ministerio de Cultura, se vinieron celebrando desde el pasado día 14. La sesión estuvo dedicada a la lectura de las conclusiones de las cuatro mesas de trabajo y serán recogidas en un libro que editará Condición Femenina. La quinta mesa Mujer y feminismo, fue origen de todo tipo de polémicas y se disolvió el viernes.

Alrededor de cuarenta mujeres de diez grupos feministas que se vinieron oponiendo a las jornadas se concentraron en la puerta del Palacio de Congresos y después en el vestíbulo del edificio con una pancarta que decía: Condición Femenina igual a Sección Femenina. Al mismo tiempo gritaron y cantaron estribillos como No se ve, no se ve, el ministro de UCD, ¡ Qué casualidad, machismo en el proyecto constitucional! y ¡Qué Oposición, raya una mierda de Constitución! El acceso al edificio estuvo controlado desde primeras horas de la mañana y la presencia de la policía se hizo más ostensible que en días anteriores.En el acto de clausura de las jornadas se leyeron las conclusiones elaboradas por las ponencias de las distintas mesas. Algunos de los temas fueron repetidos en varias mesas, con lo que se puso de manifiesto la especial importancia que los participantes les concedieron. Estos temas fueron los relativos a la desigualdad jurídica de la mujer -administración de bienes gananciales y patria potestad sobre los hijos en manos del marido-, educación preescolar gratuita y coeducación -revisión por parte del Ministerio de Educación de los libros de texto con expresiones o grabados discriminatorios para la mujer, vigilancia de los mensajes sobre la mujer en los medios de comunicación-; necesidad de equipamientos colectivos y socialización de las tareas domésticas a través de servicios públicos de lavandería, guarderías y comedores, que permitan rescatar a la mujer parte de su tiempo libre; formación profesional permanente y divorcio.

La mesa primera, Mujer y cultura, introdujo, entre sus proposiciones concretas, que se constitucionalice el derecho de todos los españoles a practicar el deporte y que se promocione el deporte para la mujer.

La segunda mesa, Mujer y familia, incidió, dentro de las desigualdades jurídicas, en la reforma del derecho de familia y la solicitud de que se penalice el impago de los alimentos impuestos jurídicamente en la separación matrimonial, con cargo al obligado a los mismos. También resaltó la sexualidad como valor a promocionar y estudió el nuevo concepto de la pareja, «más allá de la institución matrimonial e incluso aparte de ella». Por otra parte, se señaló como urgente y prioritaria una información sobre planificación familiar acompañada de una adecuada educación sexual. En relación con el tema del aborto clandestino, se vio la necesidad de «contemplar su erradícacíón a través de la planificación familiar o bien además, regularlo a través de una ley». En las bases para una propuesta de ley de divorcio se contempló el matrimonio civil como único obligatorio y el religioso de carácter optativo, y se apuntaron como causas de divorcio el mutuo acuerdo, el divorcio con causales sin culpa, a petición de uno de los cónyuges y el divorcio automático en caso de separaciones con sentencia o separaciones amistosas de hecho. Con respecto a las madres solteras, se apreció la necesidad de desaparición de las distintas filiaciones y el establecimiento del derecho a investigar la paternidad.

Las conclusiones de La mujer y el trabajo remunerado, tema de la mesa tercera, especificaron las situaciones laborales en las que la mujer está más discriminada. Asimismo, se pidió una investigación sobre los sectores donde el paro encubierto femenino es más grave y se denunciaron determinadas condiciones de trabajo de la mujer las ocupaciones consideradas como femeninas.

El resumen de las conclusiones de la mesa cuarta, La mujer y su participación social y política, destacó la necesidad de impulsar la participación de la mujer a nivel de dirigente de las asociaciones y grupos sociales e insistió en la desproporción existente entre el papel de mero militante de la mujer en los partidos y asociaciones y su débil acceso a los puestos dirigentes de los mismos. Ante las futuras elecciones se vio la necesidad de impulsar una mayor participación en las listas electorales. Tras reconocer el avance que la Constitución supone para la mujer con respecto a su situación anterior, se señalaron una serie de normas, entre ellas la de sucesión al Trono, que contradicen el principio de igualdad jurídica entre el hombre y la mujer.

Al término de la lectura de conclusiones, la Asociación Democrática de la Mujer propuso el envío de un telegrama al Rey solicitando la amnistía por los delitos específicos de la mujer y la puesta en libertad de las mujeres encarceladas por ellos como final de las jornadas. La sugerencia fue acogida con aplausos en la sala.

Después que el secretario de Estado de Cultura, Gabriel Cañadas, declarara clausuradas lasjornadas se anunció una rueda de prensa con las autoridades de la Administración y los ponentes de las diferentes meses. Los grupos disidentes, que se encontraban en el vestíbulo del Palacio de Congresos lanzando gritos en contra de la subdirección general de Condición Femenina y del proyecto constitucional, intentaron entrar en la rueda de prensa -excepto el Frente de Liberación de la Mujer, que se retiró poco antes- y al final lo consiguieron tras ser violentamente frenados por varios asistentes masculinos y por la asesora técnica de Condición Femenina, Mabel Pérez-Serrano. Su presencia en la sala de prensa fue en todo momento polémica. Aunque los informadores pretendieron conocer el porqué de su postura de oposición a la subdirección general de la Condición Femenina y su opinión sobre la incidencia que podían tener en el cambio de la situación, de la mujer en España, las disidentes se negaron a responder. Incluso se llegó a oír que quien quisiera conocer algo de ellas podía pasarse los martes por su sede social. De entre ellas, sólo una mujer del Centro de Planificación de Vallecas explicó con claridad su opinión: «Estas jornadas -dijo- son una mentira y un engaño de UCD. A nuestros centros, en los barrios, llegan mujeres con sondas puestas porque se han practicado un aborto clandestino. Y la Constitución de UCD cierra la puerta al aborto. En la comisión del Senado que trató sobre los anticonceptivos, UCD tampoco hizo nada, y tuve que oír a sus senadores exclamar: ¡Qué sesión tan erótica! Y unas palabras a la Oposición: no hay que olvidar que rompieron el consenso por los problemas de la educación o las autonomías, pero jamás por los problemas de la mujer.»

Por lo demás, la rueda de prensa no llegó a ser tal, ya que los'ponentes miembros de grupos, partidos y sindicatos se dedicaron a exponerse unos a otros sus problemas y, en más de un caso, a hacer propaganda electoral .

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