Estados Unidos retira su embajador en Chile

El Gobierno norteamericano anunció ayer que ha decidido llamar a Washington a su embajador en Santiago de Chile, George Landau, como protesta por la falta de cooperación de las autoridades chilenas en las investigaciones sobre el asesinato del líder de la oposición democrática Orlando Letelier.

El portavoz del Departamento de Estado, John Trattner, anunció la decisión de su Gobierno relacionándola con la negativa de Pinochet a cooperar en la investigación del asesinato del ex ministro de Allende, Orlando Letelier. El portavoz añadió que la estancia en Washington del embajador Landau se aprovechará para «pasar revista» a la situación de los derechos humanos en Chile y dijo también que se habían detenido los envíos de bombas «made in USA» a Chile.En su discurso de apertura de la asamblea general de la OEA, el pasado miércoles, el presidente Carter anunció que estaba dispuesto a aplicar sanciones contra aquellos países que violaran sistemáticamente los derechos humanos.

Orlando Letelier, que trabajaba activamente en la unificación de la oposición democrática contra la dictadura chilena, fue asesinado en pleno centro de Washington el 21 de septiembre de 1976, cuando una bomba hizo explosión bajo su automóvil.

Las investigaciones de la policía federal norteamericana llevaron a la detención de cuatro presuntos implicados en el asesinato, entre ellos un norteamericano naturalizado chileno, Michael Townlev. que trabajó para la DINA, policía política de la dictadura.

Después de que Townley aceptara cooperar con la justicia norteamericana, se llegó a la conclusión de que altos jefes de la policía política, entre ellos el general Manuel Contreras, un hombre de confianza de Pinochet, podrían estar implicados en el crimen. Las peticiones de Estados Unidos para que Contreras y otros dos militares chilenos testificaran ante un tribunal norteamericano no han sido atendidas, y ello motivó la llamada al embajador Landau.

Esta decisión es la primera de tanta importancia tomada por la Administración Carter en relación a su política de derechos humanos, que hasta ahora se había limitado a suprimir ayuda militar a regímenes claramente opresivos. Es también la primera ocasión en sus dieciocho meses en el poder en que el, presidente Jimmy Carter llama a Washington a un embajador, acción que se considera en el mundo diplomático como muestra del serio disgusto que experimenta un Gobierno ante otro, y que puede suponer el primer paso para la ruptura total de relaciones, lo que, por el momento, no parece probable ocurra entre Washington y Santiago de Chile.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 23 de junio de 1978.