El Congreso debatirá un proyecto de ley socialista para la protección de Doñana

La Comisión de Medio Ambiente del Congreso de Diputados estudió ayer dos proyectos de ley presentados- por el Partido Socialista Obrero Español. El primer proyecto de ley, sobre el parque nacional de Doñana y su conservación, será sometido hoy a la consideración del Pleno del Congreso. El segundo, sobre espacios naturales, fue dejado en suspenso, sin que se produjera votación, por iniciativa del propio partido que lo proponía.

Si el Congreso toma en consideración el proyecto de ley de protección del parque nacional de Doñana, habría dos proyectos de ley sobre el mismo tema ante el Congreso de Diputados. El otro es el que ha presentado ya la Comisión Interministerial de Medio Ambiente (CIMA), que representa en esta materia los criterios gubernamentales.Con respecto a Doñana, decía ayer a EL PAIS Juan Ignacio Sáenz Díez, presidente de la Comisión de Medio Ambiente, «puede decirse que hay consenso entre todos los partidos». Por tanto, estima el señor Sáenz Díez, no extrañaría que al final ambos proyectos se fundieran en uno solo.

En cuanto al proyecto de ley sobre protección de espacios naturales, parece imperar el criterio de que una ley de este carácter tendería a parcelar excesivamente la protección de la Naturaleza. El Gobierno tiene en estudio una ley que contemple globalmente la Naturaleza de nuestro paí s. Quizá teniendo en cuenta esa actitud del Gobierno, el PSOE no sometió ayer a votación su proyecto de ley.

Declaraciones de Sáenz Díez

Sobre estos temas de interés ecológico, que han vuelto a la actualidad a raíz de la celebración en España del Día Mundial del Medio Ambiente, EL PAIS ha hablado con Juan Ignacio Sáenz Díez. En primer lugar, el presidente de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso define las funciones del organismo parlamentario del que es titular.

«Es esta la primera comisión de tipo genérico que se crea en el Parlamento, es decir, sin un objetivo concreto y sin una duración limitada. No depende de ningún Ministerio o departamento y ello le da unas características similares a la tendencia que, en mi opinión, debe adoptar la Administración en materias del medio ambiente, es decir, que estos asuntos se desgajen de ministerios concretos y dependan de una entidad más o menos neutra, como puede ser Presidencia del Gobierno. No creo, sin embargo, que sea necesaria la creación de un Ministerio del Medio Ambiente, ya que la solución a los problemas no es tanto. cuestión de organigramas como de medidas eficaces.»

La Comisión Constitucional del Parlamento aprobó, recientemente, el artículo 41, referente al medio ambiente. Sobre este punto, el señor Sáenz Díez opina que «el texto de este artículo está muchos peor redactado que al principio. Se hace alusión a unos recursos y no se nombran otros, Personalmente, yo iría a un texto general, puesto que estos derechos no tienen una contraposición de deberes muy claros, pero ya que lo meten habria que haberle dado la redacción técnica mejor posible».

Dentro de unas semanas, también se inicia:cá en el Parlamento, la discusión del, Plan Energético Nacional (PEN,). La filosofía del mismo, así como el apartado de las centrales nucleares, será uno de los temas más polémicos en el plano ecológico.

«No cabe, duda -afirma el señor Sáenz Díez- que el PEN que se va a, discutir próximamente en el Parlamento tiene grandes diferencias respecto al de 1975. Por primera vez, se recoge la filosofía ecológica de intentar reducir la demanda de ertergía. Se empiezan a plantear las cosas de una manera racional».

« En el terna nuclear, vamos a tener que dar una batalla dura. La misión de nuestra comisión es la de defender el rriedio ambiente. La de la Comisión de Industria y Energía es que la demanda de energía esté cubierta en el futuro. En este punto, hay que ser sinceros y aceptar la realidad de que si no se cambian los hábitos de consumo de energía, tanto dorriésticos como industriales, va a ser difícil lograr prescindir de fuentes de energía que,. como la nuclear, permitan aumentarla producción de la misma.»

«Comprendo que los antinucleares no admitan más que la oposición total. Ahora bien, si el Parlamento -el conjunto de los partidos- aprueba la construcción de un número determinado de centrales nucleares -que yo opino tiene que ser menor del propuesto en el PEN-, como miembro de una región podría luchar para que esa central no se construyera en mi territorio, pero como parlamentario se debe pensar a nivel nacional. Considero que, por ejemplo, la central nuclear de Lemóniz ha sido instalada en un lugar totalmente demencial. Ahora, si la solución a este problema es sacarla del País Vasco, e instalarla en Castilla, para luego enviar esa energía al País Vasco, entonces habría que empezar a estudiar la cosa bastante a fondo.»

«No basta con oponerse a las cosas. Hay que hacerlo racionalmente y ofreciendo una alternativa. Por supuesto que ha sido una política pretendida el no encontrar sustitutivos a la energía nuclear y que hay que aumentar las inversiones en el campo de otras alternativas energéticas. Pero el hecho es que estamos aquí. La energía nuclear debe ser un puente de transición para la instauración de esas otras fuentes de energía.»

«Esta fase debe llevarse a cabo con el mayor rigor, con un organismo de control que sea de la confianza de los ciudadanos. Si la actual Junta de Energía Nuclear (JEN) va a seguir siendo la encargada de este control debe ser reestructurada.

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