_
_
_
_

La ley de Acción Sindical impone el socialismo integral, ha dicho Aguirre Gonzalo

«La ley de Acción Sindical que discuten las Cortes se propone un cambio del régimen económico y político. Es pasar de un régimen como el que hemos tenido hasta ahora y que es el que existe en otros de Europa occidental a un régimen de socialismo integral», dijo ayer en la junta general de Banesto José María Aguirre Gonzalo, ochenta años, presidente del banco. El señor Aguirre señaló que por primera vez en la historia de España los empresarios se han plantado, y añadió más adelante que el Partido Comunista es el que sabe realmente lo que quiere y que con esta ley quiere conseguir el poder y acabar con la democracia.

Más información
Ignacio Coca: "La situación actual reclama decisiones audaces"

El discurso de José María Aguirre terminó con la frase «Los débiles tienen problemas, los fuertes tienen soluciones», que resume buena parte de la filosofía de su intervención. Previamente, y a la pregunta ya clásica ¿qué hacer?, respondió: «Cumplir con nuestro deber, conservar el entusiasmo creador; algún día se nos hará justicia. Hay que seguir en nuestro puesto firmes, con ilusión y esperanza, y trabajar, trabajar y trabajar.»En el momento de comentar la ley de Acción Sindical, el señor Aguirre se detuvo para analizar la situación del socialismo, su fuente de arranque, que él situó en el siglo de las luces y en las ideas de igualdad, y concluyó señalando que el socialismo ha hecho triunfar su ideología, pero no ha conseguido el poder.

Exito económico del Gobierno

Sobre el programa económico del Gobierno definido a partir de julio, el presidente de Banesto señaló que aunque personalmente no le gustaba al banco, colaboró con todas sus fuerzas para su cumplimiento. El éxito del Gobierno, dijo, ha sido sorprendente y espectacular. No obstante, añadió, la recuperación de la economía no será inmediata. Hay que desechar y superar psicosis de inflación y de desánimo o entreguismo.

En este punto planteó el tema de la productividad, al que suele aludir siempre en sus discursos. Pidió una marcha por la productividad y criticó el absentismo.

En la primera parte de su discurso se refirió a la marcha del banco y al tema ya permanente en la junta de los bancos tanto por parte de la presidencia en sus informes como en las intervenciones de los accionistas, de la limitación de dividendos. Por ley de 1940 los dividendos de la banca están limitados hasta un 6% de los recursos propios de cada entidad (capital más reservas). Esta ley limita el reparto de dividendo hasta un 10-12%, según las reservas de cada banco. El presidente de Banesto dijo que la limitación es a todas luces injusta y que hay que tratar de que se elimine. Al responder a los accionistas que intervinieron en el turno de ruegos y preguntas, el señor Aguirre señaló que en general los viejos accionistas de Banesto han ganado un buen dinero con el banco y que tiene que hablarse de pérdidas sólo en el caso de los que han entrado en los últimos años.

Previamente a estas consideraciones, el señor Aguirre se refirió al ejercicio del banco. Sobre la cifra de beneficios (9.074 millones) dijo que constituía un récord aunque fuera en pesetas constantes inferior a la del año anterior. Añadió que el que trabaja gana dinero aun en épocas de crisis, y que eso era lo que pasaba en Banesto.

En sus palabras sobre el ejercicio del banco, el señor Aguirre leyó atropelladamente y con numerosos equívocos una serie de cifras sobre Banesto que suelen brillar por su ausencia en la memoria del ejercicio que pese a corresponder al primer banco del país puede calificarse de la más opaca y la que menos informa a los accionistas de toda la banca.

Como datos estadísticos de cierto interés señalamos el hecho de que la mitad de las acciones de Banesto (81 millones) están en manos de accionistas con menos de 3.000 acciones (750.000 pesetas nominales); que la industria recibe el 80% de los créditos del banco; que las acciones eléctricas en la cartera de Banesto ascienden a 6.000 millones de pesetas; las bancarias, a 4.000; las agroalimentarias, a 2.720; las de inversión mobiliaria, a 2.675, y las químicas, a 1.300 millones. En cuanto a la cuantía de los créditos se indicó que solamente 1.420 son de más de diez millones de pesetas.

Fusión con el Banco Coca

Con posterioridad a la junta ordinaria se celebró la extraordinaria, para la que había quórum suficiente. La prima de asistencia a la junta de 1,5 pesetas por acción supuso que entre acciones presentes y representadas se hubieran personado el 77% de los accionistas y el 98% del capital.

La junta extraordinaria tenía como tema aprobar la fusión con el Banco Coca por absorción de éste. Se aprobó sin ningún voto en contra.

La fusión se llevará adelante inmediatamente, una vez que el Gobierno la ha autorizado y concedido los beneficios fiscales de concentración de empresas. Después de negociar un canje de tres acciones Coca por cuatro Banesto más unas compensaciones económicas se modificó este criterio por problemas fiscales para establecer la siguiente fórmula:

Por cada tres acciones viejas del Coca (6.885 pesetas a precio de Bolsa) se entregan trece acciones de Banesto (6.890 pesetas en Bolsa) más cinco pesetas.

Por cada dos acciones nuevas del Coca (desembolsado sólo el 25%) se entregan dos del Banesto además de 75,21 pesetas.

Estos porcentajes de canje se aplicarán a 1.365.870 acciones viejas del Coca y a 594.636 nuevas. El resto, dos tercios del banco, se comprarán por parte de Banesto en el mercado, previsiblemente al grupo familiar Coca, propietario de la mayoría del banco. No se conoce la cifra exacta que percibirá la familia Coca por esta operación.

Para canjear el otro tercio de las acciones del Banco Coca, Banesto emitirá ocho millones de acciones por valor nominal de hasta 2.000 millones de pesetas, que suponen prácticamente una nueva acción Banesto por cada diez antiguas. Las actuales acciones han renunciado al derecho de suscripción preferente.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_