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Empleo de ultrasonidos en diagnóstico clínico

INFRASONIDOS

Un infrasonido es un sonido no audible cuyo límite se suele encontrar por debajo de los dieciséis hertzios, aunque se ha comprobado que algunos adultos pueden oír tonos de siete y ocho hertzios, emitidos con suficiente intensidad.Las ondas infrasónicas se comportan de una forma similar a la de los rayos luminosos. Cuando estas ondas chocan con una pared u objeto lo suficientemente grande en relación con su longitud de onda, en parte se reflejan y en parte se absorben, mientras que si la superficie es pequeña tiene lugar, al igual que con la luz, la aparición del fenómeno de difracción. Todo ello da lugar a que el infrasonido sea capaz de recorrer grandes distancias con pérdidas de energía prácticamente nulas.

Es preciso hacer notar que aunque desde un punto de vista exclusivamente físico no existe diferencia entre sonido y vibración -aunque se suele decir que mientras el sonido se oye, la vibración se siente-, sí existe una notable diferencia en su incidencia sobre el ser humano, al ser muy distintos los efectos fisiológicos producidos.

Origen

El origen de los infrasonidos puede ser natural o artificial. El primero puede ser determinado por fenómenos tan diversos como erupciones volcánicas, terremotos, tempestades y olas oceánicas. El segundo, la producción artificial, parece ser que es mucho más frecuente de lo sospechado, princioalmente porque para medir los infrasonidos hay que utilizar equipo especializado. La mayoría de los infrasonidos artificiales se encuentran en la banda de 2-20 hertzios, siendo las intensidades bastante moderadas. Sin embargo, niveles superiores a los cien decibelios pueden ser frecuentes. Como fuentes de infrasonidos se suelen citar turbinas y ventiladores, compresores, máquinas de pistón, aviones a reacción, etcétera.

Es frecuente el confundir infrasonidos con vibraciones a con secuencia de trabajar en parecidas bandas de frecuencia. En el intervalo 2-15 hertzios es donde se producen las resonancias vibratorias más importantes, con un sólo punto máximo, que oscila alrededor de 4-6 hertzios. Generalmente el cuerpo humano siempre siente la vibración, mientras que no suele percibir los infrasonidos.» la principal diferencia fisiológica radica en la forma de transmisión de la energía acústica y su posterior re parto en el cuerpo humano. Así, mientras que la vibración se transmite por medio del soporte del esqueleto, afectando a la totali dad del organismo, los infrasoni dos parece evidente que inciden sobre una.parte relativamente pe queña, aun cuando puedan existir diversos focos o lugares de excitación resonante.

Aunque existe una,verdadera penuria de trabajos de investigación en este campo científico, se pueden establecer como conclusiones los siguientes hechos:

Primero. Existen cantidades notables de infrasonidos naturales en la banda 75-95 decibelíos. Suelen ser de frecuencias inferiores a 0,1 hertzios, y no se cree que existan a frecuencias mayores de un hertzios.

Segundo. Los infrasonidos artificiales se localizan en la banda 1-15 hertzios y suelen provenir de utilización de maquinaria industrial que gire lentamente.

Tercero. El efecto comprobado de los infrasonidos se circunscribe a la región del oído, no existiendo, al parecer, daños para intensidades inferiores a noventa decibelios.

Cuarto. Los infrasonidos presentan menos problernas por debajo de un hertzio que en la citada banda de 1-15 hertzios, en razón de la gran longitud de onda de las frecuencias bajas en relación con el tamaño del cuerpo humano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de diciembre de 1977