El monumento a Espartero
Muy interesantes la fotografía del monumento ecuestre de la calle de Alcalá y el comentario titulado «Espuela de flores para Espartero», publicados en EL PAIS del pasado sábado, día 5, número 237.Y más interesante aún si su reportero gráfico hubiese obtenido la fotografía completa del citado monunriento, incluido su pedestal. Entonces habrían comprobado que en él no hay inscripción alguna. Allí se decía: «A Espartero, el pacificador, 1839. La Nación agradecida.» Pero alguien quitó las letras en 1939 -el monumento se inauguró en 1886, costeado por suscripción nacional-, sin duda por considerar a Espartero excesivamente progresista y liberal. Si no se decidieron a derribarlo, lo dejaron -y así está durante 38 años- como un monumento anónimo.
¡Que vuelva la inscripción a su pedestal! Eso pedimos con insistencia los defensores de la memoria del general Espartero, que si cometió errores en su Gobierno -como tantos otros generalespolíticos españoles de los siglos XIX y XX- bien demostró en su larga vida los títulos y condecoraciones merecidos por su valentía, honradez, patriotismo y consciencia de sus posibilidades cuando le ofrecieron ser rey y no lo aceptó.


























































