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La Coruña: pescadores y hosteleros, los más preocupados

La Coruña sigue sobrecogida por el siniestro del Urquiola. Nadie acierta a explicar como pudo, de repente y en vísperas de una temporada turística tocarle la china de la contaminación. «Esto es lo de siempre -declaró a este diario un economista compostelano-, nos toca bailar con la más fea. Se nos niegan las industrias integrales que podrían elevar nuestro nivel de vida, y a cambio, recibimos los inconvenientes del industrialismo».

La lucha se centra ahora en la posibilidad de reducir al míni nio las consecuencias de una contaminación que ya es patente en las playas de Riazor, Bastia gueiro, Mera, y otras cercanías de La Coruña. La preocupación al canza a los mariscadores que ayer por la tarde, se reunieron en Sindi catos, para tratar de evaluar las pérdidas ocasionadas y de buscar soluciones prácticas al deterioro de sus economías.Aviones militares transportaron abundante material (detergentes, etc.) con el que combatir la marea negra, que algunos especialistas suponen con peligro de que alcance a otras rías gallegas, con lo que las consecuencias podrían llegar a ser francamente imprevisibles. De Bilbao salió ayer, para La Coruña, la embarcación especial Ibaizábal Uno, dotada de aparatos y material especializado, que se espera ver en funcionamiento a partir del mediodía de hoy, especialmente con medios para pulverizar el detergente.

Después de las declaraciones del alcalde coruñés, que calificó de auténtica tragedia el naufragio, empiezan ahora a producirse otras de signo más iranquilizactor que la gente no se cree porel mornento del todo".

«No existió ningún peligro para la salud pública -declaró el jefe provincial de sanidad- en todo caso, el peligro sería mínimo y podría aleanzar solamente a las personas que padeciesen afecciones pulmonares graves».

Por su parte, el presidente del sindicato provincial de hostelería se mostró menos optimista. «Se producirá, desde luego, -dijo- una retracción del turismo. La Coruña gozaba en estos momenios de tina situación, de privilegio, debido al Año Santo, y ahora se ve amenazada, ya que mucha gente que acude a Santiago reducirá su estancia o no pasará de allí. Esto Puede ser la puntilla a una crisis evidente que ya existía».

Un especialista en contaminación, el catedrático de química analítica de la Universidad de Santiago, profesor Bermejo Martínez, manifestó a EL PAIS, que «los riesgos son evidentes y claramente definibles como muy graves. La capa de petróleo sobre las aguas puede matar una enorme cantidad de peces, y dañar además su cadena alimenticia. Por lo demás hubo suerte en que el viento no echase sobre la ciudad el enorme hongo de humo. En caso contrario, las consecuencias serían imprevisibles para la salud de los coruñeses».

La búsqueda del capitán del Urquiola continuó por lo demás, sin resultado positivo, a última hora de la tarde de ayer. Se empieza a calcalar que los daños puedan significar más de 1.000 millones de pesetas para la compañía armadora. Una previsión económica de los dafios generales resulta, por el moniento, imposible. Técnicos del Instituto Español de Oceanografía y de otros organismos científicos trabajan ahora mismo en este sentido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 1976

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