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Todos contra Djokovic, ¿quién lo iba a decir?

Con el número uno bajo el brazo y tras una escalada extraordinaria, el de Belgrado parte como hombre a batir en la Copa de Maestros de Londres, torneo que ha ganado cinco veces en las últimas 10 ediciones

Isner, Nishikori, Thiem, Djokovic, Cilic, Federer, Anderson y Zverev posan a la entrada de las Casas del Parlamento de Londres.
Isner, Nishikori, Thiem, Djokovic, Cilic, Federer, Anderson y Zverev posan a la entrada de las Casas del Parlamento de Londres. Getty

“No hay razón para buscar el sufrimiento, pero si este llega y trata de meterse en tu vida, no temas: mírale a la cara y enfréntate a él con la cabeza bien alta”.

La frase es de Friedrich Nietzsche, pero hoy día bien podría ponerse en boca de Novak Djokovic, el tenista que vuelve a gobernar el circuito con puño de hierro e irrumpe en la Copa de Maestros que hoy arranca con paso militar, como si nada hubiera pasado cuando en realidad pasó de todo: miedos, derrotas, cambios. Y, por supuesto, el temido sufrimiento al que el serbio decidió mirar a los ojos para revertir una carrera que se perdía definitivamente en el túnel y que al final ofrece uno de los giros más copernicanos que se recuerdan en el tenis: del todo a la nada y de la nada al todo. Así de simple, así de complejo.

“El número uno es el pináculo de la temporada. Estoy muy orgulloso de este logro y esta vez es muy especial por el viaje que he vivido durante los 15 últimos meses”, se sinceraba hace un par de días Nole, quien renunció a media temporada en 2017, comenzó este 2018 entre dolores y luego fue a parar al quirófano para reparar el codo derecho; a partir de ahí, una lucha contra todo y contra sí mismo, contra las dudas; contra sus 31 años y el ir a destiempo, sin una brújula en la mano, contra la eterna juventud de Nadal y Federer, contra el feísimo destino que le amenazaba cuando perdió su juego y se le nubló la mente, asesorado seguramente por gente que no le producía ningún beneficio.

“Después de la operación, en febrero, parecía poco probable que estuviera donde estoy hoy por cómo me sentía en la pista y por cómo jugaba, pero siempre había una parte de mí que creía que podía volver y que no era imposible”, reconocía en unas declaraciones recogidas por la web de la ATP el de Belgrado, otra vez el hombre a batir, en la cúspide y dominando como si todo hubiese sido un camino de rosas en lugar del tortuoso trazado que emprendió desde que ganó Roland Garros, en junio de 2016, y sació temporalmente su apetito competitivo.

Desde julio, 31 victorias y solo dos derrotas

Él es, de nuevo, la innegable referencia. Después de arrebatarle el trono a Nadal y de hacerse con cuatro trofeos a partir de julio, con una serie de 31 victorias y solo dos derrotas –una de ellas, en la final de París-Bercy–, reaparece en Londres como el máximo favorito. Está Federer, el recordman de la Copa de Maestros con seis títulos, pero Nole exprime el momento y regresa al O2 de Greenwich habiendo ganado cinco de las 10 últimas ediciones del torneo, cuatro de las nueve que han tenido lugar hasta ahora en el marco londinense.

Está Federer, al que derrotó recientemente en las semifinales de Bercy y que pese a la metódica planificación del calendario encara la recta final sin el fuelle de otras veces, tan querido como siempre –otro año más, fue designado como el jugador predilecto de los aficionados– pero sin el punch de la primera mitad del curso, habiendo patinado en Nueva York (ante John Millman) y Shanghái (Borna Coric), aunque con el inigualable aval de ser Federer: si alguien sabe jugárselo todo a una carta, ese es el suizo.

Dos campeones y dos debutantes

Con un balance anual muy similar –49 triunfos y 11 derrotas el serbio, por el 46-8 de Federer– y ubicados en grupos distintos gracias a la ausencia a última hora de Nadal por una intervención en un tobillo, todo apunta al mano a mano entre ambos. De los ocho participantes, ellos son los únicos que han alzado el trofeo maestro. Entre los demás, la incertidumbre que propone siempre Alexander Zverev, el deficitario rendimiento de Dominic Thiem bajo techo, las osadas apuestas de Marin Cilic o Kei Nishikori y dos debutantes: Kevin Anderson y John Isner, repescado este sobre la bocina por la baja del español.

“Junto a los Grand Slams y el Masters, ser el número uno es el desafío más importante en nuestro deporte”, expone Djokovic. “He aprendido de esta experiencia”, prolonga el ganador de 14 grandes, campeón de los dos últimos majors (Wimbledon y el US Open) y todavía con muchas ganas de guerra. “Hay que trazar un plan a largo plazo y agarrarte a él”, receta Djokovic, un ganador de pura raza por el que a comienzos de año pocos apostaban, sobre todo tras caer desdibujado en Australia y de estrellarse en Indian Wells y Miami, después de someterse a la operación de codo. Entonces, Nole apenas comenzaba una ascensión progresiva rematada con un extraordinario recorrido a partir de julio.

¿Quién lo iba a imaginar?

GRUPOS Y PROGRAMA DE LA 1ª JORNADA

GRUPO GUGA KUERTEN:
- Novak Djokovic.
- Alexander Zverev.
- Marin Cilic.
- John Isner

GRUPO LLEYTON HEWITT:
- Roger Federer.
- Kevin Anderson.
- Dominic Thiem.
- Kei Nishikori.

Domingo 11:
* 15.00: Anderson-Thiem.
* 21.00: Federer-Nishikori.

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