LA PELÍCULA DE LA SEMANA | Fue la mano de Dios
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Habla la memoria de Sorrentino

‘Fue la mano de Dios’ no es la mejor película que ha realizado el director italiano, pero es con toda seguridad la más intima

Toni Servillo y Filippo Scotti, en 'Fue la mano de Dios', de Sorrentino. En vídeo, tráiler de la película.

Revistas especializadas y suplementos culturales continúan pidiendo listas a los que nos dedicamos a esta movida de hablar y escribir de las películas en las que destaquemos lo que más nos ha gustado en la cosecha del año. Concretamente, debo elegir mis 10 títulos favoritos. Y me colocan en un dilema excesivo. Mi memoria ya está muy gastada, me traiciona o está soñolienta, pero me parece un disparate exigirle a ella que encuentre 10 películas durante el año que se extingue que me hayan fascinado, me despierten emociones, me hayan provocado eso tan cursi como impagable de tocarme el corazón. Y ese milagro era frecuente en otras épocas. Por ejemplo, con el gran cine estadounidense de los años setenta. Y con unas cuantas obras maestras del cine europeo. Y no es que haya perdido el sentido del gusto, pero en los últimos tiempos me resulta arduo encontrar películas que me dejen huella y aconsejar su visión a la gente que se fía un poquito de mí. A lo único que aspiro en esta época tan condicionada por la peste y de masivo consumo casero de cine y series a través de las plataformas es a encontrar de vez en cuando en las salas títulos que me entretengan durante un rato. Que perduren en la memoria es una utopía. Pero el talento o el genio no pueden haberse extinguido. Pero, ¿dónde están?

Ante esa sequía, es esperanzador encontrarse con una película imprevisible, a veces luminosa, otras triste, con un humor costumbrista, satírico, con aroma surrealista, muy sentida por parte del autor, un tipo llamado Paolo Sorrentino, el mejor y más personal director que ha dado el cine italiano desde hace demasiado tiempo. Se titula Fue la mano de Dios, que fue la delirante o cínica explicación que dio Maradona al gol que marcó con su mano en aquel mitológico partido contra Inglaterra. Sorrentino era un chaval cuando Maradona ficha por el Nápoles y le devuelve el orgullo y la alegría de vivir a una ciudad tan exótica como deprimida. Sorrentino le exige a su memoria sentimental que retrate esa época, que retrate a su pintoresca familia, que fabule con ella, con las situaciones luminosas y con las trágicas, que hable de la incertidumbre, las ansias, los descubrimientos y la temprana e inquebrantable decisión de ese crío de dedicarse a algo tan mágico como hacer cine.

Hay un identificable y potente sello personal en la estética de las películas de Sorrentino. Sus imágenes son exuberantes y barrocas. Utiliza el caos con mucho sentido y posee sin esfuerzo una transparente vena poética. Nunca se queda corto. A veces, incluso se pasa. Su obra es sorprendente y genuina. Puede equivocarse, pero sus apuestas siempre son fuertes. Y ha acertado plenamente en películas tan extrañas y hermosas como Las consecuencias del amor y La gran belleza. Sin embargo, aquí existe una referencia obligatoria. Y son determinadas películas y la forma de expresar ese universo que utilizó Federico Fellini en las excepcionales Amarcord y Roma. Si no aparecieran los títulos de crédito, muchos espectadores creerían que Fellini había resucitado. Llevan ese aroma los personajes. También viven en un clima parecido. Hay esperpento y caricatura. Pero tienen sentido. Fellini era más descabellado y gracioso. Sorrentino opta a veces por el sentimentalismo. Dispone de una imaginación poderosa. Y sabe crear imágenes cautivadoras. Fue la mano de Dios no es la mejor película que ha realizado, pero es con toda seguridad la más intima. Parece decir: “Me la debía a mí mismo”. Y le ha salido bien.

Fue la mano de Dios

Dirección: Paolo Sorrentino

Intérpretes: Toni Servillo, Luis Ranieri, Alfonso Perugini, Lino Musella.

Género: Drama

País: Italia

Duración: 130 minutos.

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