Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La asistencia a los cines en España creció un 37% en los últimos seis años

Las salas vendieron 105,5 millones de entradas en 2019, el mejor dato en una década, según un estudio de la federación de exhibidores

Una proyección en una sala de cine.
Una proyección en una sala de cine.

Las profecías más apocalípticas anuncian desde hace tiempo que las salas de cine están muertas. Pero los números invitan a ser mucho más prudentes. O incluso optimistas. La cantidad de entradas vendidas, en España, ha crecido un 37% desde 2013, hasta alcanzar las 105,5 millones de 2019, según un informe presentado hoy jueves por Fece (Federación de Cines de España). Es decir, en los mismos años en que muchos sentenciaban el fin de la exhibición en la gran pantalla, los espectadores parecen haber respondido que su pasión está muy viva. Si bien es cierto que la organización coge como conveniente término de comparación el peor año de la última década, cuando se registraron apenas 76,9 millones de asistentes, la cifra confirma una crecimiento casi constante desde entonces. España se coloca así a la cabeza entre los principales países de Europa en cuanto al número de personas que fueron a las salas durante estos seis años.

En concerto, 2019 ofreció la asistencia más alta de la última década, con 7,7 millones de entradas vendidas más respecto a 2018, como muestra el estudio de FeceLa esperanza cinéfila, además, trasciende España y se contagia en todo el Viejo Contintente: en las salas de la UE se vendieron 1.007 millones de entradas, el mejor dato desde 2004, según la primera estimación publicada por el Observatorio Audiovisual Europeo. La cifra supone un aumento del 5,5% respecto al año anterior. Y, si se amplía el foco a todo el continente, la previsión mejora: los 1.310 millones de espectadores suponen una cumbre inédita en Europa desde hace dos décadas.   

Los datos españoles aseguran que un 57,8 % de los ciudadanos acude al cine al menos una vez al año, lo que indica que "se agranda la base que va al cine", ha dicho en el acto Juan Ramón Gómez Fabra, presidente de FECE. En concreto, significa 3,8 puntos más que en 2018 y un 7,8 % por encima de la media europea. A la vez, cada español, en media, visita las salas en 2,2 ocasiones al año, según el Observatorio Audiovisual Europeo: por debajo de Francia (3,1), pero por encima de Italia (1,6) o Alemania (1,5).  

El informe de Fece destaca también la bajada del precio de las entradas un 9 % en la última década, con un precio medio de 5,91 euros, ocho céntimos menos que en 2018, año en el que se aprobó la bajada del IVA cultural del 21 al 10 %, e inferior a la media europea, que está en 6,28 euros. Aunque los números chocan aquí con las percepciones y el calendario. Las salas han bajado en efecto sus precios, tal y como dicen las cifras. Sin embargo, los descuentos afectan sobre todo a los días laborables, mientras que la mayor afluencia al cine se registra los sábados y domingos, precisamente cuando las entradas son más caras. La otra jornada que llena los cines es el míercoles, y ahí los asistentes sí disfrutan de los precios reducidos del llamado día del espectador. De los ingresos por cada entrada, en todo caso, los exhibidores recuerdan que un 10% está dedicado al IVA, un 3% a los derechos de autor, un 43,5%, de media, a distribuidoras y productoras; y otro 43,5% a las salas exhibidoras. Aunque, para los principales estrenos de Hollywood, los grandes estudios de distribución pueden llegar a exigir más del 60% de la taquilla.

Fece señala que, en 2019, se abrieron 19 salas más —nueve de ellas en nuevos complejos y 10 reinaguradas—, que suman 153 pantallas, entre ellas, tres en localidades de menos de 20.000 habitantes en Huelva, Cuenca y Ciudad Real. También creció, respecto a 2018, el número total de pantallas (3.593) y de cines que las acogen (723), según el censo publicado en mayo de 2019 por AIMC (Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación).

Los exhibidores subrayan que también han fomentado la implantación de nuevas tecnologías, con proyecciones alternativas como óperas, conciertos de música, documentales, la retransmisión del mundial de League of Legends, o Eurovisión. A la vez, algunas de las principales cadenas como Yelmo o Cinesa han apostador por abrir algunos cines de lujo, donde la entrada es más cara pero la butaca es un amplio sillón reclinable y se puede cenar durante la proyección.

En cuanto a las películas más vistas en España, El rey león lidera la clasificación con 37,21 millones de euros recaudados y 6,39 millones de entradas vendidas, seguido por Joker y Vengadores:Endgame, con 30 y 29 millones de euros respectivamente. El puesto más alto de la taquilla ha sido ocupado por 27 filmes distintos a lo largo del año, aunque el filme de Todd Phillips con Joaquin Phoenix es el que más tiempo se ha mantenido en la cumbre: seis semanas. Padre no hay más que uno, de Santiago Segura, es la película española con más recaudación y asistencia —2,49 millones de personas y 14,24 millones de euros—, lo que la coloca en el octavo puesto de la clasificación general.

El mejor fin de semana del año fue el del 26 al 29 de abril, cuando Vengadores: Endgame logró el mejor estreno internacional en España, con 10,4 millones de euros en su primeros tres días de proyección. En total, los ingresos de las salas en ese mismo periodo sumaron 14 millones. Fue el fin de semana con más butacas llenas, pero hubo varios durante el año. En 2013, parecía imposible. Hoy, por lo menos, ya no es una utopía.  

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >