El Festival de Granada anuncia que se celebra y fija su primer concierto el 25 de junio

El director de la muestra, Antonio Moral, espera estar por esa fecha en la fase 3 y habilitar la catedral para la mitad del aforo, unas 800 personas

Concierto De Maria Joao Pires en el Palacio de Carlos V, durante el 68 Festival Internacional de Musica y Danza de Granada.
Concierto De Maria Joao Pires en el Palacio de Carlos V, durante el 68 Festival Internacional de Musica y Danza de Granada.Fermin Rodriguez

El 25 de junio se celebrará el primer concierto de música clásica presencial tras la pandemia en España. Será el que dé inicio al Festival Internacional de Granada y tendrá lugar en la catedral de la ciudad. La Orquesta y Coro Ciudad de Granada interpretarán ese día el Réquiem, de Mozart, dirigido por Andrea Marcon. El aforo de la catedral aún no está definido y dependerá de la normativa vigente en ese momento. Tras ese concierto, el festival para unos días para retomar su formato habitual, diario, del 9 de julio al 26 de julio. Así lo ha anunciado hoy Antonio Moral, el director del Festival, que ha dicho que “en nuestra mente ha estado desde el primer momento hacer el festival”. En este momento, ha recordado Moral, solo tres grandes festivales de música clásica se mantienen en pie para este verano, el de Granada, el Festival Rossini de Pesaro en Italia y el de Salzburgo en Austria.

La 69ª edición del festival granadino durará dos semanas y media, muy poco menos de las tres semanas habituales. Antonio Moral ha explicado este miércoles en una conferencia de prensa virtual que han adaptado la programación prevista antes de la pandemia a las circunstancias actuales. “Creemos que el festival es viable a partir de la fase 3, en la que se podrían realizar conciertos públicos al 50% del aforo y con hasta 800 personas”. El escenario principal del festival granadino es el Palacio de Carlos V en el recinto de la Alhambra y, como ha contado Moral, es un espacio al aire libre en el que se instalan sillas para los espectáculos y, por tanto, es perfectamente modulable. El responsable del festival ha contado que ya cuentan con los estudios de distribución que les permitiría encajar 800 sillas manteniendo las distancias que la autoridad sanitaria establece. En cualquier caso, se harán las modificaciones necesarias para adaptarse a la normativa vigente en el momento en el que se inicie el festival.

El responsable del festival ha contado en rueda de prensa que ya cuentan con los estudios de distribución que les permitiría encajar 800 sillas manteniendo las distancias que la autoridad sanitaria establece

La programación de esta edición se presentará en los próximos días pero el festival sigue girando, como en la programación pre pandemia, en torno a los 250 años del nacimiento de Beethoven. El primer concierto, de hecho, será una Novena del compositor alemán de carácter participativo. En su momento, se pensó subir a 300 personas al escenario, algo que Moral ya descarta aunque aún no ha decidido cuánta gente participará. Lo que sí tiene decidido el festival es que parte del aforo de ese primer concierto quede reservado para personal sanitario. El Festival ha decidido conceder su medalla de honor 2020 a la sanidad española que “quedará representada en la sanidad granadina”. Representantes de este colectivo recibirán la medalla en ese primer concierto del 9 de julio.

El director del festival ha contado que “sin duda, será un festival atípico y no es el que estaba programado”. Sin embargo, ha explicado, “he intentado rescatar todo lo posible de lo que había por respeto al programa y al anterior director, Pablo Heras Casado, aunque parte de lo previsto era inviable en estas condiciones”. Moral se incorporó al festival el pasado mes de enero y, como ha reconocido en numerosas ocasiones, esta edición estaba prácticamente diseñada por Heras Casado. El actual director ha dicho que, a pesar de las circunstancias y el cierre de fronteras actual, “el festival no será local o español, sino que contará con artistas internacionales”. Otra cosa, ha aclarado, es que las circunstancias concretas del momento del concierto obliguen a hacer cambios.

Moral ha calculado en un 70% el porcentaje de artistas españoles. “En la medida de lo posible, nuestro objetivo ha sido no cancelar a los artistas españoles ya contratados”, ha dicho, en atención a los momentos tan nefastos por los que pasan muchos de estos artistas. Moral ha reivindicado la contratación de artistas españoles siempre que “sean de categoría internacional. Siempre lo he defendido. No puede ser que se traigan orquestas extranjeras de tercera a precio de primera que son peores que las de aquí”.

Antonio Moral ha contado que sus llamadas a los artistas han sido recibidas por estos como “una ventana de luz para sus agendas y calendarios. Todos tenían sus agendas completamente vacías para los próximos meses”. El director ha explicado también que el comportamiento de los patrocinadores había sido “de un compromiso encomiable”, ya que a pesar de las condiciones actuales, el festival mantiene el 60% del patrocinio.

La primera de dos suspensiones, en 1920

El Festival de Granada se inició, ha explicado su director, en 1883, con el mismo formato que el actual aunque bajo el nombre Los conciertos del Corpus. Luego, en 1952 se cambió el nombre al de Festival Internacional de Música y Danza de Granada, ahora recortado a Festival de Granada. La primera vez que se suspendió fue exactamente hace ahora un siglo, en 1920. La crisis dejó al festival sin presupuesto. La siguiente suspensión tuvo lugar en 1938, por la Guerra Civil, aunque esta no impidió las ediciones del 36 y del 37.

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