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La retirada de Kiko Veneno, Jota de Los Planetas o Álvaro Urquijo enreda las elecciones de la SGAE

Varios músicos conocidos aseguran que renuncian a su candidatura, atacan al presidente de la entidad y afirman que no reconocerán el resultado de los comicios

La sede de la SGAE en Madrid.
La sede de la SGAE en Madrid.

Querían cantar un himno a la regeneración. Finalmente, sin embargo, han entonado un coro colectivo de renuncia. Algunos de los candidatos más célebres a las elecciones de la SGAE, de Jota de Los Planetas a Kiko Veneno, de Noni de Lori Meyers a Jorge Ilegales, han anunciado hoy en un comunicado conjunto que no participarán en los comicios del 26 de octubre “ante el continuado incumplimiento de sus obligaciones por parte de la SGAE y las sucesivas irregularidades cometidas por el presidente, José Miguel Fernández Sastrón”. Los músicos añaden que no reconocen “la validez de la convocatoria” ni tampoco aceptarán “sus resultados”. La despedida masiva remueve a la entidad justo el día antes de que arranque la campaña electoral. Desde la SGAE aseguran a este diario que no les consta, de momento, la retirada ni tampoco una petición en ese sentido. 

“Invitamos a todos los candidatos a sumarse a esta iniciativa y retirar sus candidaturas, y a los socios a que no voten a nadie y no legitimen unas elecciones que no deberían celebrarse”, agrega el documento, que también firman artistas como Álvaro Urquijo, Amaro Ferreiro, Bernardo Fuster, Consuelo Díez, Patacho Recio o Rosa León. Estos músicos ya habían anunciado hace días que darían un paso atrás si la SGAE no implementaba el voto electrónico en los comicios, algo que finalmente no ha sucedido. Y no solo. Al final del texto, dejan otro aviso: “Si a fin de año no se han subsanado o están en vías de solución las graves irregularidades, recomendamos a todos los socios de la SGAE retirar el repertorio de SGAE de manera colectiva”. Varias multinacionales ya pusieron en marcha el pasado junio los pasos necesarios para llevarse de la entidad su catálogo internacional a partir de enero.

Sastrón siempre ha defendido que el voto electrónico no es una obligación de los estatutos, que no suele estar disponible en las elecciones y que, desde que adelantó los comicios al 26 de octubre, su gobierno solo está en funciones: es decir, considera que no tiene poder ni responsabilidad para aprobar un cambio tan relevante. Frente a ello, estos músicos y otros socios atacan la gestión del presidente y denuncian tres necesidades urgentes para la SGAE: “Aplicación de un sistema de Reparto de Derechos acorde y proporcional al uso y a la repercusión de las obras; la plena transparencia y profesionalización en la gestión; y una representación justa de los socios en los órganos de control y gobierno”. Sastrón responde que él intenta proteger a los autores frente al dominio de las multinacionales y que los movimientos de los editores y de estos músicos buscan desestabilizar a la SGAE y hacerse con una parte mayor del pastel.

Ante tantos contrastes e impasse, el presidente optó por adelantar las elecciones, confiando en que los nuevos órganos directivos que salgan de ellas desbloqueen las dificultades. Entre otros candidatos, participan en los comicios músicos como Josemi Carmona, Hevia, Arcángel o Eduardo Teddy Bautista, presidente del Consejo de Dirección de la SGAE hasta 2011, y actualmente a la espera de conocer la fecha del juicio contra él y otras 10 personas por presunta apropiación indebida.

El Ministerio de Cultura también ha aumentado en los últimos meses la presión sobre una SGAE inmovilizada por sus conflictos internos. El 28 de septiembre envió “un apercibimiento a la entidad con un plazo de tres meses para que cumpla la ley”, donde le pedía precisamente el voto electrónico, la reforma urgente de sus estatutos y soluciones a su sistema de reparto que dificultaran la llamada rueda, un presunto fraude que investiga la justicia por el que socios de la entidad y empleados de televisiones se embolsaban millones gracias a la música emitida de madrugada, sin apenas audiencia. La SGAE aprobó la semana pasada recurrir la decisión del ministerio.

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