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Isaki Lacuesta logra su segunda Concha de Oro con ‘Entre dos aguas’

El director, el sexto cineasta en ganar dos veces San Sebastián, vuelve a retratar la marginalidad con los dos hermanos que filmó en 'La leyenda del tiempo'

Isaki Lacuesta agradece la Concha de Oro. Detrás, la guionista Isa Campo, el actor Isra Gómez y el productor y distribuidor Álex Lafuente / En vídeo, declaraciones de Isaki Lacuesta tras ganar la Concha de Oro

Entre dos aguas, el último trabajo de ficción hiperrealista de Isaki Lacuesta (Girona, 1975), es la ganadora de la 66ª edición del Festival de San Sebastián. Con esta Concha de Oro, Lacuesta logra vencer por segunda vez en el Zinemaldia, tras obtenerlo por primera vez con Los pasos dobles (2011). Su drama retoma a los hermanos Gómez Romero, Isra y Cheíto, que ya protagonizaron La leyenda del tiempo. Los entonces adolescentes son ahora veinteañeros y siguen atrapados en mayor o menor medida por la pobreza y la falta de oportunidades en San Fernando (Cádiz), en concreto en las marismas en las que se asienta el barrio de las Caserías. Si Cheíto ve algo de esperanza en su duro trabajo de cocinero militar, Isra, recién salido de la cárcel, intenta recomponer sus lazos familiares con su esposa y sus tres hijas. "Lo de Cheíto es casi verdad, lo de Isra no, aunque nos ha servido para plasmar en la pantalla algunos de los miedos de él y de la gente de la zona", contaba el día de su paso por el concurso. Hace tres años, el cineasta rodó el nacimiento de la tercera hija de Isra y ahí es donde arranca la película. "Es una ficción que arranca de una verdad que es incontrolable". Entre dos aguas, título homenaje a Paco de Lucía, refleja también el salto a la madurez de Lacuesta, que abandona sus juegos de género de anteriores trabajos en pos de una mirada directa al mundo de hoy.

Como recalcó Alexander Payne, presidente del jurado, la elección fue por unanimidad total y destacó por "su compasiva mirada social".

Lacuesta es el sexto cineasta en lograr dos Conchas de Oro. El estadounidense Francis Ford Coppola las obtuvo con Llueve sobre mi corazón (1969) y La ley de la calle (1984); el mexicano Arturo Ripstein, con Principio y fin (1993) -esta ex aequo- y La perdición de los hombres (2000); el iraní Bahman Ghobadi con Las tortugas también vuelan (2004) y Half Moon (2006) -esta ex aequo-; Manuel Gutiérrez Aragón con Demonios en el jardín (1982) y La mitad del cielo (1986), e Imanol Uribe con Días contados (1994) y, también ex aequo, Bwana (1996).

Tráiler de 'Entre dos aguas'.

El Premio Especial del Jurado se lo ha llevado Alpha, The Right To Kill, del filipino Brillante Mendoza. Es la película más atropellada de este realizador, que ha entregado una especie de telefilme, rodado en digital. Mendoza, y en su apoyo los defensores de este trabajo, asegura que este tipo de creación se debe a su urgencia para retratar el estado actual de su país, sumergido en una guerra contra las drogas en la que la policía tampoco es una inocente fuerza de seguridad. Por un lado, la sordidez de los bajos fondos de Manila está perfectamente mostrada; por otro, la precipitación en su montaje parece pedir una segunda revisión, un pulimiento añadido a su narración.

Darío Grandinetti, con su Concha de Plata a mejor actor.
Darío Grandinetti, con su Concha de Plata a mejor actor.

La argentina Rojo, de Benjamín Naishtat, ha salido triplemente reforzada de esta 66ª edición de San Sebastián. Naishtat se lleva la Concha de Plata a la mejor dirección con su historia ambientada en un pueblo en septiembre de 1975; es decir, en los tiempos de las Triple A y con el golpe de Estado a las puertas de cambiar Argentina. Para Darío Grandinetti, su protagonista, ha sido también la Concha de Plata a la mejor interpretación al encarnar a un abogado respetado que sufre un ataque por parte de un desconocido. Rojo retrata una época, unos miedos, e ilumina los cimientos, la base de la que nació la dictadura. También ganó el premio a la mejor fotografía, para el brasileño Pedro Sotero.

En la noruega Blind Spot, el drama del intento de suicidio de una adolescente rodado en un único plano de secuencia de 98 minutos, la actriz Pia Tjelta encarna a una madre primero anonadada y posteriormente devastada por una acción, la de la crisis de la adolescente, que no acaba de entender. Para ella ha sido la Concha de Plata a la mejor interpretación femenina.

El premio al mejor guion ha reunido a dos grandes escritores fílmicos europeos en un premio ex aequo. Paul Laverty, el redactor de los libretos de las películas de Ken Loach, ha logrado el galardón con su adaptación en Yuli, de Icíar Bollaín, de la autobiografía del bailarín Carlos Acosta, uno de los grandes nombres del ballet y un hombre que rompió tabúes: mulato, de familia pobre, de crío se resistió a asumir su enorme talento, escapándose de las escuelas de danza y solo la perseveración de su padre, un hombre violento que entendió que de esa manera su hijo escaparía de la miseria. En el escenario el escocés realizó un incendiario ataque contra los "países matones" como Estados Unidos e Israel, y recordó el bloqueo que sufrió Cuba. "Hace 58 años que este país sufre un desgraciado bloqueo económico", contó en sala de prensa con el premio en la mano. "Es un castigo colectivo que tenemos que parar". El trofeo es compartido con la película de L'homme fidèle, de Louis Garrel, que han escrito al alimón Garrel, que también la protagoniza, y el veteranísimo Jean-Claude Carrière, que ha escrito para genios como Luis Buñuel. Garrel también aprovechó el escenario para pedir la libertad para el cineasta ucranio Oleg Sentsov.

La actriz Pia Tjelta agradece su Concha de Plata por 'Blind Spot'.
La actriz Pia Tjelta agradece su Concha de Plata por 'Blind Spot'.

Y es que casi todos los premiados aprovecharon para desde la tribuna de la ceremonia de la gala realizar llamados políticos y describir un triste panorama del mundo actual.

En la sección Horizontes Latinos ganó la argentina Familia sumergida, de María Alché. En Nuevos Directores, triunfó la sorprendente japonesa Jesús, de Hiroshi Okuyama, sobre un niño que habla con un pequeño Jesús. El Premio del público lo obtuvo la coproducción hispanopolaca Un día más con vida, de Raúl de la Fuente y Damian Nenow, que ilustra con imágenes animadas y partes documentales la primera novela de Ryszard Kapuscinski, que describía su viaje a la guerra de Angola en 1975. El galardón de la Juventud se lo llevó otra película española, Viaje al cuarto de una madre, de Celia Rico Clavellino, coprotagonizada con fuerza por Lola Dueñas y Anna Castillo, y que logró una mención especial en Nuevos Directores.

El cortometraje Song for the Jungle, del francés Jean-Gabriel Périot, triunfó en Zabaltegi Tabakalera, la sección más rompedora del certamen, que recoge productos audiovisuales de todos los formatos. El premio Otra Mirada, que busca películas con distintas miradas sobre el universo femenino, recayó en The Third Wife, de la vietnamita Ash Mayfair.

Palmarés del festival

Concha de Oro: Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta.

Premio Especial del Jurado: Alpha, The Right To Kill, de Brillante Mendoza.

Concha de Plata a la mejor dirección: Benjamín Naishtat, por Rojo.

Concha de Plata a la mejor actriz: Pia Tjelta, por Blind Spot.

Concha de Plata al mejor actor: Darío Grandinetti, por Rojo.

Mejor guion: ex aequo para Paul Laverty (Yuli) y Louis Garrel y Jean-Claude Carrière (L'homme fidèle).

Mejor fotografía: Pedro Sotero, por Rojo.

Premio Nuevos Directores: Jesús, de Hiroshi Okuyama.

Mejor película de Horizontes Latinos: Familia sumergida, de Helène Louvart.

Premio Zabaltegi – Tabakalera: Song For The Jungle, de Jean-Gabriel Périot.

Premio del Público: Un día más con vida, de Raúl de la Fuente y Damian Nenow.

Premio de la Juventud: Viaje al cuarto de una madre, de Celia Rico Clavellino.

Premio FIPRESCI: High Life, de Claire Denis.

Premio La otra mirada: The Third Wife, de Ash Mayfair.