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La subasta de los tesoros de los Rockefeller entusiasma a los coleccionistas

'Joven con una cesta de flores' de Picasso se vende por 115 millones en una subasta en la que Matisse y Monet batieron marcas

Empleados de Christie´s ajustando el lienzo de Picasso. EFE

Mucho antes que Bill Gates, Jeff Bezos y Ken Griffin estuvo David Rockefeller. Empezó a construir su colección de arte en los años 1950 y 1960, junto a su esposa Peggy. Entonces no había tantas grandes fortunas compitiendo por las obras más preciadas. El magnate decidió antes de morir subastarla entera para destinar el dinero a caridad. Emergieron así lienzos como Fillette a la coberbeille fleurie de Pablo Picasso, vendida este martes por 115 millones de dólares (97 millones de euros) en un noche en la que se recaudaron 645 millones en dos horas.

Las subastas de primavera en Nueva York arrancan con fuerza seis meses después de que el Salvator Mundi de Leonardo da Vinci destrozara todos los récords. Christie´s parte la temporada esta vez en dos semanas. La primera está dedicada entera a los tesoros que David y Peggy Rockefeller acumularon durante su matrimonio, en la que está considerada como la mayor colección privada que sale a subasta en la historia del arte.

Marc Porter, presidente de Christie´s para las Américas, explica que les llevó un año preparar la subasta. El lienzo de la joven desnuda sosteniendo una cesta de flores era la pieza más valiosa de las más de 2.000 que integra la colección. Picasso lo pintó cuando tenía 23 años. David Rockefeller lo adquirió a la hermana de Leo Stein. Su valor antes de empezar la puja se estimaba en 70 millones. La subasta arrancó en 90 millones. El martillo cayó dos minutos después en 102 millones, cantidad a la que se sumó la comisión.

Obra de Henri Matisse
Obra de Henri Matisse AP

La profusión de arte que llenó sus seis mansiones no tiene igual. Como indica Porter, tenía un gran conocimiento del mercado y fue tan astuto como su padre al invertir. Le ayudó haber presidido gran parte de su vida el consejo del Museo de Arte Moderno (MoMA). Eso le dio acceso a las obras más preciadas que salían a la venta. Su madre, Abby Aldrich, fue una de las creadoras de la institución.

El magnate adquirió así Odalisque couchée aux magnolia de Henri Matisse. Se vendió por 80,75 millones, superando el anterior récord del artista con Les coucous, tapis bleu et rose. Los Rockfeller fueron uno de los grandes promotores del arte moderno y de los primeros en entrar en ese mercado. Le gustaban los colores intensos. Ayudaron a entender el nuevo canon de artistas como Cézanne, Braque, van Gogh o Gauguin.

Quedan pocas obras de esta categoría y con tanto gusto en manos de coleccionistas privados como el Nympheas en fleur de Claude Monet, subastado por 84,68 millones y con el que el artista marca también un nuevo récord. Son obras que los coleccionistas llevan décadas siguiendo.

Precios asequibles

En total se van a subastar medio millar de pinturas hasta el viernes y algunas de ellas se ofrecen a precios asequibles, cuando se comparan con las obras maestras. Pomme, de Pablo Picasso, abrió la noche con 3,97 millones. De ahí escaló a 31,81 millones con La table de musicien de Juan Gris y 35,18 millones para La Vague de Paul Gauguin. La noche siguió con La rade de Grandcamp de Georges Seurat (34 millones), Fleurs dans un vase de Paul Gauguin (19,4 millones) y Exterieur de la gare Saint-Lazare, effet de soleil de Claude Monet (32,9 millones), junto a Mural I, Mural II y Mural III de Joan Miró (20 millones).

David Rockefeller y su esposa Peggy
David Rockefeller y su esposa Peggy AP

Tras este primer lote en el que se subastaron 44 obras, la colección de David y Peggy Rockefeller bate sin dificultad los 484 millones recaudados hace nueve años con la de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé. Durante las semanas previas se especuló con que la venta podría acercarse a los 1.000 millones cuando caiga definitivamente el martillo el viernes. La familia repartirá el dinero entre el MoMA, la Asociación de las Américas y otras organizaciones sin ánimo de lucro.

El nieto de John Rockfeller falleció hace un año, a los 101 años. Su familia era lo más cerca que se puede encontrar a la nobleza en un país sin reyes. Eso hizo que el valor de los artículos más pequeños que se subastaron por Internet se dispararan. “Esta atracción no es tanto porque fuera una celebridad”, explica Porter, “sino porque era un gran coleccionista, desde la pinturas más caras a las piezas decorativas más simples”.

“Compraban arte porque les atraía no por el retorno de la inversión”, apunta el presidente de Christie´s para las Américas. La colección incluye muebles antiguos de estilo inglés, piezas de cerámica, porcelanas, alfombras persas, figuras africanas y otras reliquias. Ni los organizadores eran capaces de estimar el dinero que iba a generar los objetos de menor valor. Un pinza de oro para billetes partía a un precio de 800 dólares, tras 50 ofertas superó los 26.000 dólares (22.000 dólares).

“El amor por el arte y las cosas bellas eran el centro de la casa”, dice su hijo David, que espera que los nuevos dueños le dejen poder alguna vez visitar los cuadros con los que se crió durante la niñez. Unas 50.000 personas visitaron la muestra previa durante la gira antes de llegar a Nueva York. El objetivo mínimo de 500 millones que se daba para toda la subasta se superó rápido. Las joyas de su mujer se ofrecerán en junio.

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