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¿Qué tiene que ver la zarzuela con ‘MasterChef’?

El tenor Enrique Viana cocina el género para jóvenes con un musical en el que parodia el programa televisivo

Una escena de 'Master Chez'.
Una escena de 'Master Chez'.

No ve la tele, pero cocina. No soporta las competiciones, pero enseña a jóvenes intérpretes a mejorar con sus clases. Hace años, el tenor Enrique Viana (Madrid, 1960) inventó la ópera cabaré solo en el escenario: cosiendo y cantando. Es decir, interpretando arias de su registro y diseñando él mismo el vestuario. Así, poco a poco, entre sus bocados de acidez, su retranca y su sabiduría, Viana renovó el teatro musical en España. Por eso, Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela, lo llamó para atrapar nuevos públicos. Y ambos concibieron Master Chez, un espectáculo condimentado con romanzas del género y parodia de televisión que se programa esta semana en la Universidad Carlos III.

Viana es un indomable. Actúa contra los elementos. Primero batiéndose frente a los molinos de las parafernalias. Después contra sí mismo, si hace falta. Esto es, jubilando al tenor de repertorio y reinventándose en una especie de nuevo divo que tiene algo de vedette a medio camino entre Sara Montiel, Caruso y Maria Callas. También mucho de pedagógico y todo de iconoclasta. Pero fiel al niño que a los seis años empezó a ver zarzuela en Madrid. Hoy, con 58, lo lleva aún dentro.

Todo esto lo demuestra en Master Chez, a propuesta de Bianco. “Cuando Daniel me llamó, puse ese programa [MasterChef Junior] y me espeluznó. No veo la tele, entre otras cosas, porque no sé ponerla. El mando es un lío, si quieres subir el volumen cambias de canal". Logró acceder a La 1 de TVE. “Me aterrorizó. Es maltrato infantil", bromea. "Todos los niños llorando. Entre eso y que no me gustan las competiciones, que cuando estoy en la cocina con la radio puesta y vienen los deportes con los resultados, lo apago, pues pensé que eso yo no lo quería hacer”.

“Me aterrorizó ese programa. Es maltrato infantil. Todos los niños llorando. Entre eso y que no me gustan las competiciones, pues pensé que eso yo no lo quería hacer”, afirma Viana

Sin embargo, tardó media hora en convencerse de lo contrario. “Al día siguiente me llamó con una lista de propuestas y el espectáculo casi hecho”, comenta Bianco. A medio camino entre el cachondeo y los valores, Viana comenzó a inventar personajes: Doña salud (Gurutze Beitia), Amistad (Irene Palazón), El estudio (Yauci Yanes), El deporte (David Oller), La almendra (Álex Parra), El cacahuete (Luis Maesso) y La nuez (Rafael Delgado). “Al parecer, los frutos secos son muy saludables”, comenta Viana. Y la retranca que emplea al adaptar letras de piezas conocidas, también. “Aunque es lo que más me ha costado”.

Lo escribió. “A mano, porque desde niño he tenido una caligrafía preciosa que mi trabajo me ha costado mantener”. Entre su amor a los fogones y su enganche a la zarzuela cuajó: “Cocinar es la mayor prueba de amor hacia tu amigos. Y de la zarzuela… Cuando cumplí seis años, mis padres me regalaron una entrada para venir a este teatro. No soy muy creyente y era un niño raro, pero desde entonces recé cada vez que venía para estar encima de ese escenario”. No es el caso de Master Chez, que se representa toda esta semana en el campus de Leganés de la Universidad Carlos III. Volverá con este nuevo espectáculo, según se comprometió Bianco: “No creo que debamos producir para guardarlo en contenedores. Lo programaremos en el futuro”.

Lo mismo que Policías y ladrones, la nueva zarzuela de Tomás Marco, con libreto de Álvaro del Amo, que no se ha podido estrenar por los paros convocados contra la unión con el Teatro Real. "Por supuesto, mi intención es recuperarla. Ha sido un gran trabajo y no la podemos enterrar, por respeto a sus creadores y por el dinero que hemos invertido en algo muy bien hecho”, comentó el director de la Zarzuela.