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Pedro Almodóvar prepara su nueva película con Antonio Banderas y Penélope Cruz

El vigesimo primer largometraje del cineasta comenzará a rodarse el próximo julio

Pedro Almodóvar entrega a Penélope Cruz el Cesar de Honor por su carrera en la 43 edición de los premios en París.
Pedro Almodóvar entrega a Penélope Cruz el Cesar de Honor por su carrera en la 43 edición de los premios en París.

Durante el estreno de su anterior película, Julieta, Pedro Almodóvar reflexionó en diversas ocasiones sobre cuál será su legado cinematográfico. "Soy muy consciente del paso del tiempo y todo lo que conlleva. Empiezo a sentir los miedos de si esta es mi última vez en Cannes, si será mi última película, si es la última vez que hablo con la prensa… Yo ya destruiré en su momento lo que haya que destruir. Aunque me gustaría que cuando no esté aquí, la gente siga viendo mis películas". Puede que de esa reflexión haya nacido el guion de Dolor y Gloria, su vigésimo primer largometraje, cuyo rodaje empezará la primera quincena de julio.

El director español ha anunciado en un comunicado el argumento del filme: "Dolor y Gloria narra una serie de reencuentros, algunos físicos y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso. Los primeros amores, los segundos amores, la madre, la mortalidad, un actor con el que el director trabajó, los sesenta, los ochenta, la actualidad y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. Habla de la creación, cinematográfica y teatral, y de la dificultad de separar la creación de la propia vida".

Es decir, la película de Almodóvar más autobiográfica, con Antonio Banderas como alter ego, con Asier Etxeandía como el otro protagonista masculino y con Penélope Cruz —que filmará dos semanas— y Julieta Serrano de secundarias femeninas. Un cuarteto que ya ha colaborado en ocasiones precedentes con el director. Sin saber mucho más de la historia, Almodóvar retorna a un tema recurrente en su cine, la creación artística, y en especial la fílmica, a la que dedicó La ley del deseo, en 1987. ¿Podría ser el personaje de Banderas una vuelta de tuerca al Pablo Quintero que encarnó entonces Eusebio Poncela? ¿O la película se acercará más a 8 ½, de Fellini, otra inmersión en el alma de un cineasta que encara sus deseos y sus miedos?

Banderas y Almodóvar son un dúo férreo, incombustible al paso del tiempo. El malagueño, de 56 años, debutó en el cine como actor en 1982, con Laberinto de pasiones, y juntos han hecho siete películas. Ahora encaran la octava. El actor definía así al cineasta hace unos años: “Está encima de todo. Los colores, las paredes, cómo van a ir vestidos los actores, los peinados, el maquillaje… Absolutamente todo. Es muy divertido pero también muy duro, porque Pedro es duro. Y eso está bien”. Pasaron dos décadas entre Átame —la mejor interpretación de Banderas con Almodóvar— y La piel que habito, años en los que el malagueño hizo su carrera en Hollywood. Antes colaboraron en Matador, La ley del deseo, Mujeres al borde de un ataque de nervios o Laberinto de pasiones. Después, en Los amantes pasajeros. Es más, cuando Banderas cambió de agente estadounidense, sus siguientes películas fueron con Woody Allen, Steven Soderbergh… y Almodóvar, que fue el encargado de entregarle el Goya de Honor.

La última vez que han coincidido en pantalla Banderas y Cruz fue en Los amantes pasajeros. Otro momento para la gloria del trío fue la entrega del Oscar a mejor película de habla no inglesa a Todo sobre mi madre. Cruz es la actriz fetiche que sustituyó a Banderas como motor narrativo en el cine almodovariano. Ambos tenían que aparecer si Dolor y Gloria supone un ajuste de cuentas con el pasado artístico y personal del director.