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El dramaturgo Juan Mayorga, nuevo miembro de la RAE

El autor de obras como 'Animales nocturnos', 'Hamelin' y 'El chico de la última fila' se impone en la votación a la filóloga Dolores Corbella

El dramaturgo Juan Mayorga, en Madrid.
El dramaturgo Juan Mayorga, en Madrid.

El dramaturgo Juan Mayorga (Madrid, 1965) ha sido elegido nuevo miembro de la Real Academia Española (RAE), en el pleno celebrado esta tarde en la sede de la institución en Madrid. Mayorga, que se ha impuesto en la tercera votación —en la que basta con la mitad más uno de los académicos presentes— a la filóloga Dolores Corbella, la otra aspirante, ocupará la silla M de la academia, vacante desde el fallecimiento del poeta Carlos Bousoño en octubre de 2015. La candidatura de Mayorga contaba con el respaldo de los académicos Luis María Anson, Luis Mateo Díez y José Manuel Sánchez Ron. "Mi primer pensamiento es para mi compañera de candidatura", ha dicho Mayorga por teléfono a EL PAÍS. "Entrar en la RAE es un honor extraordinario que hago con emoción y humildad. Es una casa de la que siempre he sido beneficiario".

Premio Nacional de Teatro en 2007 y de Literatura Dramática (2013), Mayorga cuenta además con cinco premios Max de teatro (tres a mejor autor y dos a mejor adaptación). “Dado que, en buena medida, mi trabajo como dramaturgo es el examen permanente de lo que hacemos con las palabras y de lo que hacen ellas con nosotros, espero que esa experiencia de atención a las palabras, a su uso en acción y situación, sirva para una institución en la que me voy a encontrar con gente que sabe mucho más", ha añadido Mayorga. Ese cuidado especial que manifiesta por las palabras le lleva a "vivir con una libreta en el bolsillo", dice. "No salgo de ningún sitio sin tomar alguna nota". El escritor subraya de su futura aportación su "actitud de atención y asombro por la lengua".

Mayorga nació en el barrio madrileño de Carabanchel y es doctor en Filosofía y licenciado en Matemáticas, materia de la que ejerció la docencia en institutos de la Comunidad de Madrid durante cinco años. Admirador de la obra y pensamiento del filósofo alemán Walter Benjamin, escribió su primera obra teatral en 1989, titulada Siete hombres buenos. Desde entonces se ha mostrado extraordinariamante prolífico, con más de una treintena de piezas. Entre ellas, destacan Himmelweg (2003), Animales nocturnos (2003), Hamelin (2005) o El chico de la última fila (2006), esta última trasladada al cine por el director francés François Ozon. Su obra completa hasta 2014 está reunida en un volumen publicado por la editorial La Uña Rota. Su último título es El mago (2017). Mayorga también ha versionado a los clásicos, desde Eurípides a Calderón, Shakesperare y Valle-Inclán.

Sobre la gran efervescencia teatral que se vive en España desde hace años, y de la que él ha formado parte, considera que "aunque el momento es muy interesante, siempre que lo digo me recuerdo a los autores que han hecho aportaciones decisivas, Lope de Vega, Calderón, Valle-Inclán y García Lorca. Todos ellos fueron extraordinarios poetas y dramaturgos, e hicieron el castellano más ancho y hondo. Creo que debemos ir por ese camino de teatro de poetas”.

El flamante académico no sabe con certeza cuál será el asunto que centrará su discurso de ingreso en la RAE, aunque le está "dando vueltas a la posibilidad de que trate sobre el silencio, porque es una palabra muy teatral. Cuando se usa en los textos teatrales, es una acotación que prohíbe las demás palabras". No obstante, asegura que escuchará a sus nuevos colegas, lo que puede modificar su intención inicial.

Mayorga también se ha referido a lo que le interesa del uso de la lengua española. "Cualquier persona sensata está preocupada por los síntomas de empobrecimiento de la lengua. Más palabra es más capacidad de resistir y de vida. Se habla mucho de empoderamiento, pero el mayor es el que se otorga una persona cuando se la educa para crear su propio lenguaje. Todo lo que se haga desde la escuela, los medios de comunicación, los escenarios para que cada persona sea dueña de su lengua es bueno. Lo contrario es una herida", ha reflexionado.

Para la validez de la elección a una silla de la RAE es necesaria la presencia de la mitad más uno de los académicos. Los académicos con derecho a voto que se hallasen ausentes pueden votar por correo. Resulta elegido, en primera votación, el candidato que obtenga el voto de las dos terceras partes. Si no resulta elegido ningún candidato, se vota de nuevo en la misma sesión, y será elegido quien logre el voto favorable de las dos terceras partes de los académicos presentes. Finalmente, si tampoco se produjera elección, se procederá en la misma sesión a una tercera votación. En esta resultará elegido el que logre los votos favorables de la mitad más uno de los académicos presentes. Si tampoco los obtuviera ninguno, quedará la plaza vacante y se procederá a nueva convocatoria.