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Tres detenidos por robar más de 200 piezas arqueológicas submarinas en Cádiz

Dos gestores de un yacimiento están investigados por vender lo expoliado

Agentes de la Guardia Civil con los objetos expoliados.rn
Agentes de la Guardia Civil con los objetos expoliados.

Dos cañones de bronce de más de dos metros y listos para extraer de las profundidades del mar a la carta y al gusto del comprador interesado. Tras este singular anuncio de venta se escondía el expolio sistemático que tres buceadores y dos gestores patrimoniales realizaban en la Bahía de Cádiz. Ahora, los tres primeros han acabado detenidos, acusados de sacar ilegalmente más de 200 piezas arqueológicas, en su mayoría subacuáticas, que la Guardia Civil ha conseguido recuperar en la operación Versos. Además, los dos encargados del yacimiento visigodo Casa del Obispo, en el centro de Cádiz, están investigados como supuestos vendedores de las piezas y por extraer sin permiso una estela funeraria del siglo VI del espacio público que gestionaban.

 Aunque las pesquisas comenzaron hace meses, la operación se precipitó el pasado 16 de enero, “ante el temor de que pusieran a la venta nuevas piezas”, tal y como ha detallado este jueves Juan José Águila, jefe del grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil. Los cinco están acusados de delitos sobre el Patrimonio Histórico, además de blanqueo de capitales, apropiación indebida y receptación, principalmente por expoliar del mar piezas datadas del siglo XVI al XVIII procedentes de naufragios.

 Fue el anuncio de venta de los dos cañones de bronce, aún bajo las aguas, el que puso sobre la pista a los agentes que descubrieron que los buceadores se valían de una autorización de extracción de coral rojo para operar en el mar sin levantar sospechas. Gracias a los nombres que figuraban en ese permiso, la Guardia Civil consiguió dar tanto con los ahora detenidos y con las piezas arqueológicas sustraídas.

En total, los agentes han realizado hasta diez registros en domicilios, garajes, embarcaciones y dos yacimientos arqueológicos. En todos estos lugares se ha encontrado abundante material arqueológico subacuático como monedas, ánforas, un astrolabio, dos cañones pedreros de bronce o una campana del mismo material, procedente de un naufragio inglés y con la inscripción WB 1680. A eso se suma una lavativa y un cuenco para sangrías -originarias de la caja del médico del barco- ambas de destacada importancia por su rareza, como ha explicado Carmen García Rivera, directora del Centro de Arqueología Subacuática de Andalucía, presente en la rueda de prensa celebrada en la mañana de este jueves en el Museo de Cádiz. 

La trama también había conseguido hacerse con una estela funeraria visigoda de finales del siglo VI. La pieza, resulta “de gran interés local porque parece que pertenecía a una persona de relevancia social del momento”, ha señalado Juan Alonso de la Sierra, director del Museo gaditano.

 La estela obraba en poder de los dos gestores de la Casa del Obispo (de propiedad municipal y gestionado por los investigados) gracias a unas obras realizadas sin permiso en el yacimiento y cuyo hallazgo no había sido comunicado a la Junta de Andalucía. El Ayuntamiento de Cádiz ha precisado este jueves que estaban en trámites para recuperar la concesión administrativa del yacimiento.

 Los tres detenidos y los dos investigados habían conseguido profesionalizar su actividad, hasta tal punto, que los agentes les han decomisado también un vehículo remoto sumergible y un magnetómetro, con el que detectaban las piezas en el fondo marino. Para vender lo expoliado, se valían de una red de compradores de confianza a la que avisaban del material que conseguían.

 En una de las propiedades, ubicada en Chiclana de la Frontera, los bomberos tuvieron que achicar el lodo de un pozo de seis metros de profundidad en cuyo interior se localizaron dos piezas decorativas. Finalmente, los buceadores han facilitado las coordenadas marítimas donde habían localizado restos de naufragios.

 “Algunos de ellos pecios eran incluso desconocidos para nosotros. Cuatro de ellos ya han sido inspeccionados y, en ellos, han aparecido dos cañones de bronce”, ha detallado el delegado de Cultura de la Junta en Cádiz, Daniel Moreno, en referencia a las dos piezas que permitieron iniciar la investigación y que ahora se quieren extraer del lecho marino. El Centro de Arqueología Subacuática trabaja ya en el cotejo del material recuperado con las coordenadas aportadas. Pretenden contextualizar la importancia, tanto de las piezas, como de esos yacimientos descubiertos.