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El obispado de Barbastro-Monzón pide ahora 112 bienes del Museo de Lleida

La demanda civil retoma un conflicto que comenzó en 1995 cuando 111 parroquias pasaron de la diócesis de Lleida a la Huesca

El frontal de Sant Hilari de Buira, una de las obras reclamadas por el obispado de Barbastro, en una imagen de 2005.
El frontal de Sant Hilari de Buira, una de las obras reclamadas por el obispado de Barbastro, en una imagen de 2005.

Suma y sigue. Tras el conflicto de Sijena, renace otro enfrentamiento entre Cataluña y Aragón por bienes eclesiásticos. Ayer el obispado de Barbastro-Monzón presentó una demanda civil para reclamar la devolución de los 112 bienes pertenecientes a más de un centenar de parroquias de esta diócesis que se conservan en el Museo de Lleida. La demanda se puso en nombre propio y en el cada una de las parroquias contra el obispado de Lleida y contra el Consorci del Museu Diocesà i Comarcal de Lleida por retener estos bienes.

La demanda tiene por objetivo, según explicaron fuentes del obispado oscense, poner fin a un problema que se inició en 1995, cuando desde el Vaticano, tras crear la nueva diócesis de Barbastro-Monzón, ajustó los límites de las diócesis con las geográficas de las autonomías y 111 parroquias de Aragón pasaron de la diócesis de Lleida a la de nueva creación. A partir de ese momento las parroquias segregadas comenzaron a reclamar el patrimonio que hasta entonces estaba en el Museo de Diocesano de Lleida por considerar que estaban allí en depósito. La reclamación no fue oída y se inició un largo proceso eclesiástico en el que, en diferentes instancias, se les dio la razón en sus reclamaciones. La última vez fue el 28 de abril de 2007 cuando un decreto definitivo del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica estableció, en resolución firme, que las 112 piezas que se reclaman estaban en el obispado de Lleida a título de depósito y no de propiedad y se obligaba a devolverlas de forma inmediata. El obispado leridano recurrió todas las sentencias, sin éxito, en diferentes instancias vaticanas como el Tribunal de la Rota y la congregación de Obispos de Roma, pero no ha llegado a entregarlas.

Arqueta de Sant Hilari de Buira que se exhibe en el Museo Diocesano de Lleida, una de las 112 piezas que reclama Barbastro-Monzón.
Arqueta de Sant Hilari de Buira que se exhibe en el Museo Diocesano de Lleida, una de las 112 piezas que reclama Barbastro-Monzón.

Hace unos días Ángel Pérez, obispo de Barbastro-Monzón, aseguró que la demanda civil sería “el paso definitivo” y esperaba que “más que conseguir una sentencia a favor, se consiga que las sentencias existentes se cumplieran”.

La demanda se ha presentado después de que el pasado 31 de octubre hubo un acto de conciliación en el que el obispado de Lleida ratificó, explican desde el obispado oscense, que los 112 bienes eran de la diócesis de Huesca pero que no “podría devolverlos porque se encuentran retenidos por el Consorcio del Museo Comarcal”, propietario del Museo de Lleida que, además, no estuvo presente en ese acto.

El gobierno de Aragón ha intentado durante los últimos meses, de forma insistente, que el obispado de Barbastro-Monzón les cediera el poder para litigar por estas obras, tal y como hicieron las monjas sanjuanistas de Sijena que ha acabado en primera instancia con el regreso de los 95 bienes, pero desde el obispado han preferido no hacerlo. Ayer, tras conocerse la presentación de la demanda, Mayte Pérez, consejera de Educación, Cultura y Deporte del gobierno del socialista Javier Lambán aseguró que se presentarán “como coadyuvantes en el proceso, ya que no somos los propietarios de esos bienes”. Pérez aseguró que “vamos a estar acompañando al obispado en cuantas cuestiones considere que requiere de nosotros. Ellos han optado por recurrir a la vía civil, pero saben que estamos a su disposición”.