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El manifiesto de artistas contra el “puritanismo” sexual solivianta a las feministas en Francia

Activistas y políticas responden al manifiesto firmado por Catherine Deneuve y Catherine Millet

La feminista Caroline de Haas, autora de la tribuna en respuesta al manifiesto, en 2016.

No, no se trata de una nueva oleada de "puritanismo". Y sí, hay una gran diferencia entre seducir y acosar. Una treintena de feministas y activistas han respondido en duros términos al manifiesto firmado el pasado lunes en el diario Le Monde por un centenar de intelectuales y artistas como Catherine Deneuve quienes, ante el “puritanismo” y las “acusaciones y delaciones públicas” de hombres iniciadas tras el escándalo Weinstein con la campaña en las redes sociales de #MeToo, defienden “la libertad de molestar” como algo “indispensable a la libertad sexual”.

Escrita por la feminista Caroline de Haas, en una tribuna de respuesta publicada en la web de la emisora France Info, las activistas lamentan que esas mujeres “usen de nuevo su visibilidad mediática para banalizar la violencia sexual” y las acusan de “despreciar de facto a los millones de mujeres que sufren o han sufrido ese tipo de violencia”. No son las únicas sorprendidas. También mujeres políticas han mostrado su estupefacción por el manifiesto contra el supuesto puritanismo. Desde la secretaria de Estado por la Igualdad Hombre-Mujer, Marlène Schiappa, a antiguas ministras como la socialista Ségolène Royal, han criticado tanto la forma como el fondo de un discurso “peligroso”.

“La violación es un crimen. Pero la seducción insistente o torpe no es un delito, ni la galantería una agresión machista”, afirmaban en el manifiesto personalidades como la actriz Catherine Deneuve, la escritora Catherine Millet, la cantante Ingrid Caven, la editora Joëlle Losfeld, la cineasta Brigitte Sy, la artista Gloria Friedmann o la ilustradora Stéphanie Blake, entre otras.

“Con ese texto, intentan volver a echar el manto de plomo que habíamos empezado a levantar”, ha criticado este miércoles De Haas. Para la feminista, las firmantes del manifiesto, algunas de ellas “reincidentes en materia de defensa de pederastas o de apología de la violación” —dice en alusión a Deneuve y su defensa del director Roman Polanski—, “mezclan deliberadamente un acto de seducción basado en el respeto y el placer con un acto violento”. Todo ello cuando “no se trata de una diferencia de gradación entre el ligue y el acoso, sino una diferencia de naturaleza. La violencia no es una seducción aumentada", advierte.

Una posición apoyada por la responsable del Gobierno de Emmanuel Macron para la Igualdad entre el Hombre y la Mujer. Para Schiappa, en el manifiesto hay algunas afirmaciones “profundamente inquietantes”, ha declarado en una entrevista con la emisora France Culture. “Ya nos cuesta demasiado hacer comprender a las chicas jóvenes que cuando un hombre frota su sexo en el metro contra ellas, se trata de una agresión. Creo que es peligroso mantener ese discurso”, advirtió la secretaria de Estado, que previamente había sido interpelada en las redes sociales por la actriz y directora italiana Asia Argento, una de las primeras denunciantes contra el productor estadounidense Harvey Weinstein y que ha manifestado su indignación por el manifiesto de las intelectuales y artistas francesas.

Preguntada sobre si habría firmado ese manifiesto, una de las predecesoras de Schiappa, la exministra para Derechos de las Mujeres Laurence Rossignol, no dudó: “Desde luego que no”, afirmó en France Inter. Para la actual senadora socialista, la tribuna es una “bofetada a las mujeres que denuncian la depredación sexual” y refleja una “concepción tradicional de la sexualidad” y del “orden moral tradicional” en el que el hombre asume el papel de “conquistador” y la mujer el de “sumisa”.

Rossignol se sorprendió también de que una de las voces del manifiesto sea la de una “mujer valiente” como Catherine Deneuve, firmante del famoso Manifiesto de las 343, escrito en 1971 por Simone de Beauvoir a favor de la legalización del aborto, recordó. Un detalle que también le ha dolido a la exministra y excandidata presidencial socialista Ségolène Royal, que consideró “una pena que una gran dama como Deneuve firme esa tribuna” que “le permite a los agresores justificar sus actos. No hay derecho a hacer algo así”, sostuvo en declaraciones a la cadena RTL.

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