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La FIL se despide de Madrid rompiendo récords

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara cierra su 31 edición superando los 800.000 visitantes

El escritor Benito Taibo, los editores Alejandro Magallanes, Juan Casamayor, y Gustavo Cruz, la directora de la feria Marisol Schulz, la escritora Wendy Guerra y el ensayista Roger Bartra en la FIL de Guadalajara
El escritor Benito Taibo, los editores Alejandro Magallanes, Juan Casamayor, y Gustavo Cruz, la directora de la feria Marisol Schulz, la escritora Wendy Guerra y el ensayista Roger Bartra en la FIL de Guadalajara

Se apagó la luz, se acabó la fiesta. La 31 edición del Festival Internacional del libro de Guadalajara, la mayor cita editorial en español del mundo, cerró este domingo sus puertas superando los 800.000 visitantes, las 600 presentaciones y los 20.700 profesionales del libro. Madrid, con el lema Ganarás la luz, se despide de la feria y le pasa el testigo a Portugal, el país invitado del próximo año.

Han sido nueve días frenéticos en el corazón de Jalisco, centro este de México, durante los que se homenajearon a autores como Emmanuel Carrèrre, Fernando Savater, Paul Auster o Alberto Manguel y se pusieron en marcha nuevas propuestas como el salón del cómic. Para hacer balance de la feria, El PAÍS reúne a varios de sus protagonistas.

Juan Casamayor (Madrid, 1968), editor de Páginas de Espuma galardonado con el premio al Mérito Editorial 2017. “De esta feria he salido con dos nuevos proyectos y la sensación maravillosa de jugar en casa”

“Esta edición viene a corroborar lo que ya había sucedido las 14 anteriores en las que ha participado. Es un espacio que cubre todas las facetas del editor, desde el trabajo comercial, el contacto con los distribuidores de Latinoamérica y el trabajo promocional con los autores que presentan libros. De esta edición me llevo además dos nuevos proyectos editoriales: uno relacionado con la familia Romanov, y el editing del nuevo libro de Alberto Chimal, un autor mexicano de nuestro catálogo. Además, para todo el equipo, recibir el premio ha sido estar bajo unos focos y una exposición maravillosa, nos sentimos como en casa”

Wendy Guerra, (La Habana, 1970), autora de Nunca fui Primera Dama. “Me parece que ha sido una feria en la que hemos estado mucho más en los locales de las editoriales que en las fiestas, cuando siempre suele ser al revés”

“Me han gustado muchísimo las exposiciones que trajeron los madrileños sobre arte contemporáneo y literatura, porque se hablaron de narrativas literarias basadas en la visualidad, lo que está mucho más adelante que la propia literatura que está sucediendo en la feria. Para la presentación de mi libro se hicieron colas por primera vez desde que vengo aquí. Por primera vez sentí que México era mi país. Ha sido muy intenso, tanto que ya casi tengo ganas de volverme para Cuba”

Gustavo Cruz (Oaxaca 1986), editor de casa mexicana Almadía. “Nuestras ventas en la feria han aumentado un 17% durante los últimos dos años”.

“La feria sigue aumentando en cuanto a circulación de gente y movimiento. Hemos conseguido nuevos contratos de distribución en Perú, Chile, Uruguay y hasta Costa Rica. Nos gustó mucho que la chilena Nona Fernández ganara el premio Sor Juan Inés de la Cruz al mejor libro publicado por una mujer. También ha sido una feria singular para nosotros porque el stand estaba lleno de errores ortográficos por una campaña irreverente y provocadora que se lo ocurrió a nuestro diseñador gráfico y que levantó un poco de controversia.

Francisco de Blas, comisario del programa madrileño. “La aspiración ha sido situar la imagen de Madrid en Latinoamérica como un puente para la lengua española en Europa”

“Lo que movió a Madrid a aceptar a invitación de la FIL fue establecer una plataforma de promoción en América Latina para la ciudad con el objetivo de rejuvenecer y renovar la imagen de Madrid en México en particular y en América Latina en general. Además del pabellón, donde hemos vendido 6.000 títulos (un 40% del total del stock), hemos traído a 32 editoriales independientes. Cada noche la combinación de bandas mexicanas y madrileñas ha convocado a 4.000 personas. El pabellón de Madrid se va a quedar en la universidad de Guadalajara, para que siga funcionando como un ágora, una plaza pública para el debate de ideas y creaciones. Aspiramos también a crear una plataforma común de contratación de músicos, que tenga una contrapartida en Madrid a través de los Veranos de la Villa y otra, en el festival internacional de Música de la Universidad de Guadalajara”

Vicente Molina Foix (Elche, 1946) autor de El joven sin alma. “Ha sido un acierto de la delegación madrileña no dar una imagen nada folclórica ni patriótica de la ciudad”

“Se ha dado una imagen de ciudad abierta, sin prejuicios. Por ejemplo convocando a escritores como yo, que no somos nacidos en Madrid, pero que vivimos y trabajamos desde hace años ahí. Además, se ha recuperado esa relación especial con México que comienza antes de la guerra civil. Del programa, creo que ha habido cosas que han fallado. Ha habido mesas redondas donde se caía gente y se convertían en una conversación entre dos. O exposiciones en sitios bellísimos, como el Hospicio Cabañas, en el centro histórico de la ciudad, que siento que no estaban suficientemente bien anunciadas.