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Un maestro llamado Mike Nichols

Durante cuatro décadas, el cineasta contó en sus películas la evolución de la sociedad estadounidense

Mike Nichols nació en Berlín el 6 de noviembre de 1931. De origen judío –su verdadero nombre era Mikhail Igor Peschkowsky–, tuvo que huir con su familia de Alemania y asentarse en Estados Unidos. Estudió medicina, pero se decantó muy pronto por el mundo del teatro. Comenzó como actor en los años 50 en Chicago y, poco a poco, tras pisar innumerables escenarios, estudios de radio y platós de televisión, dio el salto a la dirección cinematográfica. “Era algo bastante obvio. En seguida supe qué hacer y qué quería que hicieran los actores. Era un trabajo para el que me había preparado casi sin saberlo”, decía.

Su debut tras las cámaras no pudo ser más exitoso. En 1966 adaptó para la pantalla grande ¿Quién teme a Virginia Woolf?, la obra teatral de Edward Albee que protagonizaron Richard Burton y Elizabeth Taylor. El filme obtuvo 13 nominaciones a los Oscar, de los que ganó cinco, entre ellos el de mejor actriz para Elizabeth Taylor. Un año después, Nichols se consagró definitivamente con El graduado, que contaba la relación sexual entre una mujer madura desencantada que interpretó Anne Bancroft y un joven desorientado y confuso al que dio vida Dustin Hoffman. El actor, hasta entonces un perfecto desconocido, consiguió su primera nominación a los premios de la Academia de Hollywood y, de la noche a la mañana, se convirtió en una estrella.

Durante las décadas de los 60, 70, 80 y 90 del siglo XX, Nichols contó en sus películas la evolución de la sociedad estadounidense. En sus filmes se reflejaron los fracasos matrimoniales y las conflictivas relaciones sexuales dentro del mundo de la pareja y la falta de moralidad y de ética en la política estadounidense. Adaptó novelas y obras teatrales y en todos sus trabajos, incluso en los menos afortunados, dejó siempre patente su profesionalidad y su interés por conectar siempre con los espectadores. “Lo primero que aprendes es que el público te dice: ¿por qué me estás contando esto? Hay varias respuestas. Una es: porque es divertido. La otra: porque va sobre ti”, afirmaba.

Lo que nunca se sintió fue un “autor”. “Decir que todo sale del trabajo de un solo hombre es no entender en absoluto un proceso bastante misterioso. Un hombre no puede hacer él solo una película, pero sí es necesario que alguien decida qué taza usar, qué frase decir y cuándo cortar”. Lo que sí logró a lo largo de toda su carrera fue una especial conexión con los actores y actrices que tuvo a sus órdenes. Para Meryl Streep, el gran secreto de Mike Nichols, con el que trabajó en títulos como Silkwood, Se acabó el pastel y Postales desde el filo, residía en trasladar al intérprete una gran dosis de confianza. “Sabes que con él estás en buenas manos”.

TCM recuerda la vida y la carrera artística de este cineasta el viernes 24 de noviembre con el estreno del documental American Masters: Mike Nichols, un largometraje en la cual el propio director repasa su trayectoria y que cuenta con el testimonio de decenas de amigos y colegas de profesión. Una vida larga y prolífica, tanto en el cine, en el teatro y en la televisión, que llegó a su fin el 19 de noviembre de 2014, cuando Mike Nichols contaba 83 años.

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