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It: Mucho susto, nada de miedo

Posee una visión superficial y forzada del acorralado universo infantil

El estreno de la película ‘It’

IT

Dirección: Andy Muschietti.

Intérpretes: Bill Skarsgård, Jaeden Lieberher, Sophia Lillis.

Género: terror. EE UU, 2017.

Duración: 135 minutos.

Fue largo y gozoso mi idilio con la literatura de ese retratista del mal llamado Stephen King, como también lo tuve con Lovecraft, aquel tenebroso y enfermizo antecesor. Y un día el escalofrío desapareció, su potente droga ya no me colocaba, todo empezaba a sonarme a fórmula y reiteración. A mitad de su novela It abandoné lo que alguna vez fue un paraíso en mis mejores momentos, siempre un refugio cuando arreciaba la tormenta. No volví a King hasta hace pocos años, con la imaginativa y amable 22/11/63, un viaje en el túnel del tiempo para evitar el asesinato de John F. Kennedy, y la inquietante Doctor sueño, protagonizada por demonios (cómo no) bajo la apariencia de entrañables jubilados que recorren el país en caravanas acechando presas. King, ese best-seller con causa, fue una adicción provisional que recuerdo con notable agradecimiento.

Sospecho que es el escritor que más veces ha sido adaptado por el cine. Un amigo familiarizado con Internet me asegura que entre películas y series suman más de doscientas en las que aparece en sus créditos el nombre de Stephen King. Han recurrido a sus historias para contarlas en imágenes los autores más distinguidos y el cutrerío, superproducciones y serie Z, artistas y artesanos, sus libros son una tentación ancestral y permanente para todo cristo. Curiosamente, las películas basadas en su obra que más me gustan no son estrictamente de terror. Hablo de las emotivas y excelentes Cuenta conmigo y Cadena perpetua. Las dirigían primorosamente Rob Reiner y Frank Darabont. Reiner también continuó su venturosa relación con la escritura de King en la aterradora Misery, describiendo el infierno que le crea a un accidentado escritor su mayor fan, una psicópata asesina. Y Darabont retornó a King en la angustiosa, desoladora y subvalorada La niebla, que provoca mucho miedo al constatar que lo peor del ser humano puede aparecer cuando los monstruos les están acechando a la salida de un supermercado en medio de la impenetrable niebla. No sufro amnesia, ya sé que el santificado e intocable Kubrick dirigió la presunta obra maestra El resplandor. Pero no comparto ese generalizado entusiasmo, y la interpretación del aquí insoportable Nicholson me parece ajusticiable.

Y por mi parte, nada bueno que contar de It, dirigida por Andy Muschietti, que al parecer tiene buena prensa. También dispuso de múltiples elogios Mamá, la anterior película de este señor, que encuentro tan enfática como facilona. En It el supuesto protagonismo lo ejercen una pandilla de desamparados críos a los que pretende devorar un payaso luciferino y su ejército de zombies. El protagonismo real lo ejercen la reiteración, un guion plano, los sustos baratos y continuos, la machacona e inaguantable música subrayando cada plano, sanguinolencia al por mayor, una visión superficial y forzada del acorralado universo infantil y su solidaridad ante la amenaza del mal absoluto. Ni me la creo ni me aterroriza. Solo me aburre.

Pasan los años y no hay reemplazo para geniales buceadores de las tinieblas como Hitchcock, Polanski y Jacques Tourneur, creadores de atmósferas, perturbadores, que preferían sugerir a mostrar y sus pesadillas quedarán para siempre en nuestra retina. El resto es gore, horror olvidable, efectos especiales, tonterías.

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