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Dos detenidos en Berlín por el robo de una moneda de oro de 100 kilos

La pieza, cuyo valor en el mercado ronda los cuatro millones de dólares, fue sustraída en marzo del museo Bode

La moneda, expuesta en Berlín en 2010. Reuters-Quality

La Policía de Berlín ha detenido a dos personas en un operativo de seguridad llevado a cabo este miércoles en relación con el robo de una moneda de oro de 100 kilos de un museo de la capital alemana el pasado marzo. Un portavoz policial ha explicado que hay razones para creer que los sospechosos son dos de los tres ladrones que registraron las cámaras de vigilancia en los alrededores del Museo Bode. El paradero de la moneda, cuyo valor material asciende a 3,7 millones de euros (4,2 millones de dólares), sigue siendo un misterio. En el operativo, que sigue en marcha y en el que participan un total de 300 agentes, la policía ha registrado varios viviendas y una joyería en el multicultural barrio de Neukölln, según publica este miercoles la prensa alemana.

La moneda se conoce como La gran hoja de arce porque fue acuñada en 2007 por la casa de la moneda de Canadá con fines conmemorativos. Es de oro puro al 99,999 % y cuenta en una de sus caras con el perfil de la reina Isabel II y en la otra la típica hoja de arce símbolo de Canadá. Tiene 53 centímetros de diámetro y tres de grosor y solo existen cinco de este tipo. En 2008, la pieza fue distinguida en el libro Guinness de los récords como la mayor moneda de oro del mundo.

A principios de esta semana, la Policía alemana anunció una recompensa de hasta 5.000 euros para quien proporcionara cualquier información que condujera a los ladrones. El diario Die Welt ha publicado que los detenidos son miembros de un clan árabe conocido por la policía y activos en todos los ámbitos del crimen organizado. El portavoz de la policía de Berlín, Winfrid Wenzel, no ha querido dar detalles sobre la nacionalidad o identidad de los sospechosos, pero calificó las detenciones de "gran paso hacia adelante" para esclarecer el robo. Wenzel parte de la base de que los ladrones la trocearon y la fundieron poco después del robo para poder vender el metal precioso.

En su petición de ayuda, la policía había difundido imágenes de los supuestos ladrones captadas hacia tres de la madrugada del día del robo por las cámaras de vídeovigilancia de la estación de cercanías de Hackescher Markt. En la grabación aparecen tres encapuchados accediendo por las escaleras al andén. Posteriormente, los sospechosos cruzan las vías del tren, por las que a esas horas no circulaban convoyes, en dirección a los parques Monbijou y James Simon, próximos a la Isla de los Museos donde se encuentra el Museo Bode.

La sustracción se descubrió a raíz del hallazgo de una escalera de mano junto a las vías de ferrocarril próximas al museo y después se encontró también una carretilla que presuntamente habían utilizado los ladrones para transportar el botín.

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