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La ilustración española llega a Buenos Aires

Una exposición muestra obras de artistas contemporáneos que usan las redes sociales como galerías de arte

La muestra 'Ilustradores españoles, el color del optimismo', en el CCEBA.
La muestra 'Ilustradores españoles, el color del optimismo', en el CCEBA.

La reciente crisis económica española obligó a los ilustradores a inventar nuevas formas de comunicar y dar a conocer su trabajo y encontraron en las redes sociales un escaparate inédito. Sus dibujos, likeados y compartidos por decenas de miles de fans en el ciberespacio, se exponen por primera vez en Buenos Aires con la muestra "Ilustradores españoles, el color del optimismo". Paula Bonet, Ricardo Cavolo, Gabriel Moreno, Conrad Roset y Carla Fuentes forman parte de los 28 artistas seleccionados por el comisario Mario Suárez para esta exposición itinerante recién inaugurada en el Centro Cultural de España de la capital argentina (CCEBA).

'Vlad', de Ricardo Cavolo
'Vlad', de Ricardo Cavolo

Muchos de ellos están vinculados a la industria editoral y fueron testigos del boom que experimentó la novela gráfica en los últimos años. Paco Roca (Valencia, 1969), el más veterano de los ilustradores expuestos, recibió el premio Nacional del Cómic en 2008 y ha sido uno de los protagonistas del fenómeno, en especial a partir de Arrugas, libro que se llevó después al cine y le valió un Goya por su adaptación. Como Roca, otros ilustradores "han dejado a un lado su servidumbre al servicio de un texto para convertirse en generadores de opinión a través de sus dibujos", según Suárez.

Internet se ha convertido en una gigantesca galería de arte y en un trampolín para cruzar fronteras. A su vez, ha borrado la distancia habitual entre los artistas y su público y los fans virtuales salen a su encuentro allá donde vayan. "Son las nuevas celebridades del arte. Paula Bonet es un gran fenómeno, puedes encontrar colas de hasta cuatro horas de niñas esperando a que las firme y en Washington aparecían jóvenes que llevaban tatuados dibujos de Ricardo (Cavolo) y querían conocerlo", dice el comisario. Bonet (Vila-Real, 1980) y Cavolo (Salamanca, 1982) son también las grandes estrellas de la muestra del CCEBA. Dos grandes reproducciones de la valenciana, Dona Iceberg y Sobre llorar mares y que se te queden dentro destacan en uno de los extremos de la sala porteña mientras que y es posible que la artista visite Buenos Aires antes de que finalice la exposición. De Cavolo se expone Vlad, ejemplo de su estilo plagado de referencias esotéricas.

Dona Iceberg, de Paula Bonet.
Dona Iceberg, de Paula Bonet.

Las ilustradoras, en auge

La generación actual es heredera de ilustradores como Javier Mariscal o Jordi Lavanda, que saltaron a la fama en los ochenta y los noventa, señala Suárez. Desde entonces, las mujeres han aumentado notablemente su protagonismo en la ilustración española -como ocurre también en la Argentina. Junto a autoras ya consagradas, como Sonia Pulido (Barcelona, 1973), quien vivió unos años en Buenos Aires, la muestra incluye trabajos de algunas de las nuevas revelaciones, como Carla Fuentes (Godella, 1986) y Violeta Lopiz (Ibiza, 1980), autora de dos oníricos collage sobre vidrio.

El dibujo digital, cada vez más presente entre los ilustradores contemporáneos, convive con obras realizadas con grafito, tinta, acuarela, collage y acrílicos, entre otras técnicas. Así, dos cuadros del trabajo digital de Óscar Giménez, que suele definir su estilo como "contem-pop-ráneo" por su vínculo con la música, comparten espacio con la serigrafía Enamorados, de Saraiba y los dibujos realizados para el mundo editorial infantil de Marta Altés. Suárez seleccionó también una obra de Saraiba sobre tela, varias obras geométricas de César Fernández Arias y la reinterpretación de un mapa escolar de la Península Ibérica realizada por el madrileño Iván Solbes para representar La Tierra Media en su interminable lucha por la posesión del preciado anillo. La exposición permanecerá en Buenos Aires hasta el próximo 25 de agosto.

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