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OPINIÓN

Un tipo legal

Eso no es literatura, decían de su primer libro, y aún lo dijeron algunos más. Héroes vendió 20.000 ejemplares en tres meses

Ray Loriga había publicado su primera novela (Lo peor de todo) con Constantino Bértolo. Me encantó y fui a Madrid a conocerle. Desde aquel día nos hicimos amigos. Me pareció enseguida un tipo legal. Dijo que había leído mis traducciones de Sam Shepard, como si estuviera estrechando la mano de dios. Con los años y desde entonces, siempre hemos hablado de todo: de literatura, a veces; también de la vida, esa cosa tan jodida; y siempre de fútbol. Él es forofo del Real Madrid. Yo soy forofo del Barça. Por eso somos amigos. Aquel primer día le llevé un regalo, las lecciones de literatura de Nabokov.

Estaba quejoso, no habían vendido apenas su libro, dijo. Seguro que se podía hacer mejor, le juré. Nos caímos bien. Él perdió aquel libro que le llevé, pero Nabokov ha sido más tarde una de sus lecturas de cabecera. Al cabo de no mucho tiempo me llamó. Tenía una novela, Héroes. Me gustó. Inventé un premio literario de cuyo nombre no quiero acordarme, y lo ganó. Los miembros del jurado le telefoneamos para comunicarle la noticia y para decirle lo que debía hacer con el manuscrito. Añade por aquí, dale más cuerpo al personaje del psiquiatra… Ray iba diciendo que sí y pensando que no. Esta última frase está construida como algunas frases suyas, por cierto. Cuando trajo el manuscrito definitivo había hecho exactamente lo contrario de lo que le habíamos propuesto. Cortó, cortó y siguió cortando. Desnudó el texto. Y acertó. Porque Ray tiene talento, y él sabe cómo ve el mundo. Que no es como lo vemos los demás.

En esos años él estaba inventado la elipsis como principio de construcción narrativo, cosa conocida en inglés y no conocida en España. Cuando vino a Barcelona con las pruebas corregidas, llevábamos semanas buscando una imagen para la portada. Le recordé que debía traerme una foto suya para la solapa. Cuando la vi, supe que esa era la mejor portada posible. Ray se enfadó conmigo por sugerirlo. Y algo más por imponerlo. Luego nos atacaron, más a él que a mí, aunque también me han atacado bastante por publicar sus libros. Decían de la portada que era puro marketing. Eso no es literatura, decían del libro, y aún lo dijeron algunos más. Héroes vendió 20.000 ejemplares en tres meses.

En Plaza & Janés iban reimprimiendo y a mí ni siquiera me lo comentó nadie. El mundo editorial es así. Le seguí publicando en Plaza & Janés y luego en Destino. A día de hoy, Ray y yo hablamos de fútbol, y a veces de literatura. Y de la vida, cada vez más jodida. Somos amigos. Le conozco bien, como editor y como otras cosas. Puedo afirmar que además de ser escritor de enorme talento, Ray Loriga es un tipo legal.