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El Prado gana el premio Global Fine Art por la muestra de El Bosco

La pinacoteca española comparte el prestigioso galardón con el museo holandés Noordbrabants

Un visitante observa 'La adoración de los Magos' en el Prado.
Un visitante observa 'La adoración de los Magos' en el Prado.

El museo español del Prado y el holandés Noordbrabants han sido galardonados con el Global Fine Art Award correspondiente a 2016, por sus exposiciones conjuntas en torno al quinto centenario de la muerte de El Bosco. El premio se considera el oscar del arte, y es otorgado todos los años por un grupo de 30 profesionales del sector que han revisado, esta vez, 200 salas y 2.000 muestras internacionales. Correspondiente a la categoría de Renacimiento, Barroco, maestros antiguos, y antológicas, la entrega tuvo lugar la noche de sábado en el National Arts Club, de Nueva York. En el mismo grupo quedó finalista el Museo Thyssen-Bornemisza, de Madrid, por Caravaggio y los pintores del Norte.

Para los dos centros premiados, la antológica del Bosco supuso un gran éxito de público. El Prado sumó 589.692 visitantes, y al Noordbrabants, abierto en la ciudad natal del pintor, Den Bosch, acudieron 421.700 personas. “Estamos muy orgullosos y felicitamos de todo corazón a nuestros colegas del Museo Nacional del Prado, con los que hemos trabajado estrechamente para montar ambas exhibiciones. El éxito de esta empresa se debe a la colaboración, el apoyo de nuestros patrocinadores, y el trabajo de cientos de empleados y voluntarios”, dijo Charles de Mooij, director de la sala holandesa, que viajó a Estados Unidos. En su caso, la alegría era doble: es la primera vez que un museo holandés recibe este galardón.

El Bosco. La exposición del V Centenario, fue el título elegido por El Prado para homenajear a Jheronimus van Aken, su nombre auténtico, que luego cambió por el de su villa de origen. El Noordbrabants denominó su muestra El Bosco, visiones de un genio, y al éxito se añadió la polémica por la autoría de varias obras. Según el Proyecto Internacional de Conservación e Investigación que dedicó seis años a rastrear la mano del artista, Mesa de los pecados capitales, Las tentaciones de San Antonio Abad y La extracción de la piedra de la locura, pertenecen a sus seguidores. Propiedad las tres de la pinacoteca española, que rechazó estas conclusiones, el roce fue notorio durante unos meses; luego la situación mejoró. De todos modos, ninguna de las tres piezas viajó a Holanda. La Mesa, porque nunca sale. Las otras dos, dada la situación creada. Por el contrario, la tabla Las tentaciones de San Antonio (1500-10), atribuida a un alumno o seguidor, se consideró del maestro. Su dueño, el Museo de Arte Nelson-Atkins, de Kansas (Misuri, Estados Unidos), no podía estar más contento.

Los festejos del V Centenario mostraron que el poder de atracción del Bosco se mantiene intacto. Y que sus imágenes, ensoñaciones, pesadillas o alucinaciones, pegadas a la doctrina cristiana, e interpretadas por todo tipo de estudiosos, conservan su enigma.