Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

2016: una odisea maldita y excepcional en la música

Las muertes de estrellas y el premio Nobel de Literatura a Bob Dylan marcan el año

Vota los mejores discos internacionales y nacionales del curso

Bob Dylan.
Bob Dylan.

Maldito y excepcional, como una de esas fechas que se subrayan en rojo en los anales. 2016 no ha sido un año más para la música. Imposible verlo como un curso cualquiera cuando arrancó con la muerte de una figura estelar como David Bowie y se despide, ya no simplemente con el fallecimiento de otra estrella como George Michael, sino con el eco todavía resonante del premio Nobel de Literatura a Bob Dylan, un hecho histórico que dejó la imagen de Patti Smith quebrada en su canto durante la ceremonia.

Resulta simbólico (y preocupante): la música, en otro tiempo con un papel fundamental en la vida de comunidades, solo parece hacerse relevante por acontecimientos extraordinarios. Como no puede ser de otra manera, la muerte es el más extraordinario. 2016 ha sido el año de la parca y por eso guarda tanta emoción. El 10 de enero el mundo despertaba con el fallecimiento inesperado de David Bowie, que un par de días antes había publicado Blackstar, un testamento sonoro que, de la noche a la mañana, alcanzaba una dimensión casi religiosa. Tanto es así que se ha colocado como el mejor disco del año en todas partes, incluida la lista elaborada por una veintena de críticos musicales de EL PAÍS. Fue el último truco de genialidad del duque blanco. Con la misma sensación de brecha existencial, también anticipando la despedida y poniendo en valor la aceptación del último viaje, apareció You Want It Darker, el álbum de Cohen que profundiza en la mística bajo el hechizo de su voz susurrante. La muerte también vertebró gran parte de Skeleton Tree, la obra de Nick Cave en la que planea el espíritu de su hijo fallecido, sin ser el detonante de este trabajo especialmente sombrío. Inevitablemente, los tres discos se han magnificado ante las descomunales circunstancias.

Más allá de llevarse a rock stars como Bowie, Cohen o Prince, la parca no ha descansado hasta el último día. Un rápido repaso lo demuestra con pavor: figuras destacadas del rock como Leon Russell, Glenn Frey de los Eagles, Rick Parfitt de Status Quo y Alan Vega de Suicide, pioneros como el vocalista Bobby Vee, el guitarrista Scotty Moore y el empresario Phil Chess, talentos del soul como Otis Clay y Sharon Jones, francotiradores del country como Merle Haggard y Guy Clark, un productor irrepetible como George Martin de los Beatles, maestros del jazz como Mose Allison y Gato Barbieri y el cantante y compositor mexicano Juan Gabriel. En España, la mayor conmoción llegó con el fallecimiento de Manolo Tena, aunque también causó tristeza el de Alejandro Espina, bajista de Los Ilegales.

Algunas de estas muertes todavía cuesta asimilarlas, pero, por suerte, la música sigue viva, desarrollándose en el presente, el espacio que siempre le ha correspondido. 2016 ha sido el año del regreso de los Rolling Stones tras más de una década sin material nuevo. También ha sido el año que hemos sabido que el padrino del rock’n’roll, Chuck Berry, a sus 90 años, sacará nuevo disco en breve. No han sido los únicos ancianos que le siguen ganando el pulso a la guadaña. Van Morrison, Neil Young —con su espectacular gira con Promise of Real—, Paul Simon, Loretta Lynn, William Bell, Willie Nelson, David Crosby, Graham Nash o Lucinda Williams han sacado álbumes destacados. Entre los talentos más jóvenes, han brillado por su carácter fascinante Kate Tempest, Michael Kiwanuka, Frank Ocean, Parquet Courts, A Tribe Called Quest, Sturgill Simpson, Ryley Walker o James Blake. Incluso Beyoncé ha sacado el mejor trabajo de su carrera, situándose en otro nivel fuera de su estereotipada imagen. Aunque para sorprendentes reinvenciones, al más puro estilo Bowie, hay que destacar la de Antony Hegarty, que ha mutado en Anohni bajo el poderoso empuje de la tecnología.

Manolo Tena.
Manolo Tena.

España no se queda atrás con su ejército de creadores. León Benavente se han convertido tras su segundo discoel más votado por los críticos de EL PAÍS en el apartado nacional— en una entidad con personalidad propia, más allá de Nacho Vegas. El grupo ha sido un torbellino en directo. Al igual que ellos, pero con una fuerte dosis de nostalgia bien entendida, el mayor éxito ha sido el regreso de 091 tras dos décadas separados. Otro pequeño gran acontecimiento fue la irrupción de la banda femenina Hinds, con gran acogida fuera de España. Quique González, Triángulo de Amor Bizarro, Coque Malla, Tórtel, Espanto, Juventud Juché, Joana Serrat o Julián Maeso han creado obras muy destacadas.

Todo en el año en el que por primera vez en la historia un músico recibió el mayor galardón de las letras universales, aunque no acudió a recogerlo. Básicamente porque allí donde está el mito de Dylan, nunca está Dylan. El obsesivo y antisocial Nobel solo atiende a su propia odisea musical. Tal vez, y contra lo establecido, sea la única manera de hacer relevante a la música sin malditas causas extraordinarias.

Los mejores

Los mejores discos internacionales

1. David Bowie – Blackstar

2. Michael Kiwanuka – Love & Hate

3. Bon Iver – A Million

4. Kate Tempest – Let Them Eat Chaos

5. Nick Cave – Skeleton Tree

6. Leonard Cohen – You Want It Darker

7. Anhoni – Hopelessness

8. Beyoncé - Lemonade

9. Ryley Walker – Golden Signs That

10. Sturgill Simpson - A Sailor’s Guide Earth

Los mejores discos nacionales

1. León Benavente - 2

2. Quique González – Me mata si me necesitas

3. Triángulo de Amor Bizarro – Salve Discordia

4. Coque Malla – El último hombre en la Tierra

5. Espanto – Fruta y verdura

6. Tortel - Transparente

7. Julián Maeso – Somewhere Somehow

8. Juventud Juché - Movimientos

9. The New Raemon & McEnroe – Lluvia y truenos

10. Joana Serrat – Cross the verge

Personaje internacional del año: Bob Dylan (seguido de David Bowie, Kate Tempest, Nick Cave y Bruce Springsteen)

Personaje nacional del año: 091 (seguido de Hinds, Niño de Elche, Bunbury y Silvia Pérez Cruz)

Artista del año en Radar Latino: Xenia Rubinos

Artista del año en Fábrica de Sonidos: Anhoni 

VOTACIONES CRÍTICOS: Alfonso Cardenal, Arancha Moreno, Carlos Pérez de Ziriza, César Luquero, Eduardo Ranedo, Fernando Navarro, Fernando Neira, Ignacio Julià, Iñigo López Palacios, Isabel Valdés, Joan S. Luna, Juan Puchades, Juanpe Holguera, Rafa Cervera, Ramón Fernández Escobar, Santiago Alcanda, Toni Castarnado y Yahvé de la Cavada.