Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El carnaval de Cádiz se ríe de todo en la gran pantalla

El documental ‘La fiesta de los locos’, de Manuel Iborra, se sumerge en la celebración

Un fotograma de 'La fiesta de los locos'.
Un fotograma de 'La fiesta de los locos'.

En Cádiz, una vez que termina la parte oficial del carnaval, los llamados “ilegales” salen de fiesta. Fuera del Gran Teatro Falla, que cada año acoge el concurso de las agrupaciones oficiales, otros conjuntos carnavalescos se vuelcan a las calles con sus coplas más inteligentes y políticas. Picardía, risas y denuncia social en cada esquina. El director de cine Manuel Iborra (Alicante, 1952) se encontraba en la ciudad andaluza cuando quedó atrapado en medio del “callejero” (como le llaman los gaditanos), y —en palabras del alcalde de la ciudad, José María González Kichi— “se enamoró”. De ahí surgió el documental La fiesta de los locos, una mirada sobre esta verbena que ahora se irá de gira por toda España.

Si sobre las tablas del Falla las voces, maquillajes, peluquerías y vestuarios están “a la altura de cualquier comedia musical de Londres”, dice Iborra, en las calles tampoco tienen nada que envidiarles: "Es brutal, inesperado y deslumbrante”. La fiesta de los locos, grabada durante los 10 días que dura la fiesta, refleja la parte más oculta del carnaval, que conocen solo quienes la han vivido.

“El carnaval es nuestra forma de expresarnos, de ser y de estar en el mundo. Es una celebración del arte y la cultura popular”, explicaba el pasado miércoles el alcalde de Cádiz unos momentos antes de que la película fuera presentada en Madrid. Y fue esta una de las razones por las que Antonio Resines (Torrelavega, Cantabria, 1954) decidió unirse al proyecto como productor ejecutivo. El actor y expresidente de la Academia de Cine admite que solo conocía “el carnaval tradicional del Falla”, pero al desubrir el callejero —en la versión que le hizo llegar Iborra— quedó “asombrado”. “Creo que recoge muy bien el sentir del carnaval callejero, la gente escucha lo que cantan las chirigotas, cómo las cantan. Las letras son como mínimo sorprendentes, en muchos casos muy inteligentes y muy graciosas”.

De derecha a izquierda: Manuel Iborra, Antonio Resines, Kichi y María Romay con una comparsa en el preestreno en Madrid. ampliar foto
De derecha a izquierda: Manuel Iborra, Antonio Resines, Kichi y María Romay con una comparsa en el preestreno en Madrid. EFE

La fiesta de los locos es el estreno de Iborra en el documental, un género que le parece “perfecto” dado que le gusta llevar las películas cada vez "menos preparadas”. El director de filmes como Orquesta Club Virginia (1992) y The Leftlovers (2014) confiesa que empezó la grabación con una especie de intuición de que había una buena historia, pero que nunca hubo un guion como tal. “Todo lo que había hecho hasta ahora era ficción, y empecé a rodar el documental con la sensación de que era algo que tenía que ir aprendiendo sobre la marcha”, asegura desde la sala de cine en Madrid que más tarde estallará en risas.

A través de cinco agrupaciones que son parte del carnaval, un historiador, un antropólogo y un viejo chirigotero, los espectadores van descubriendo en qué consiste el festejo. Pero además de ver las presentaciones que se pueden encontrar por las calles de Cádiz, el filme se adentra en cómo se preparan y qué piensan las agrupaciones Guatifó; Quedaté, que queda té; El Perchero; Las Talegueras y V de Vavetta.

Una fiesta que se mete con todo el mundo

“A todas esas gentes que dicen que el Kichi no hace eventos de cultura en Cádiz”, es el verso que abre el documental y con el que inician las risas en el cine. A pesar de que como chirigotero de siempre, Kichi —que tuvo que dejarlo hace un año cuando fue elegido alcalde— apoya totalmente el carnaval, a las agrupaciones poco les importa: se meten con todo el mundo.

Iborra y Resines resaltan el apoyo que han recibido por parte del Ayuntamiento para la realización de La fiesta de los locos, pero “como siempre en el carnaval se va contra el poder, el que sea, por definición hay que darle caña para que hagan las cosas como deben hacerlas”, afirma Resines.

“Al carnaval hay que dejarlo libre”, pide la concejala de Fiestas de Cádiz, María Romay. Y con este espíritu de libertad y para que las personas conozcan el callejero, Iborra, Resines y Kichi lo presentarán por toda España y a saber en qué países más. “Tal vez terminemos en los Oscar”, dice riendo el regidor.