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Toda la oposición insta a bajar “de forma urgente” el IVA cultural

El PP vota en contra de esta iniciativa pero señala su "sensibilidad" en este asunto

Entrega de firmas en el Congreso de los Diputados en contra del IVA en la cultura, en mayo de 2015.
Entrega de firmas en el Congreso de los Diputados en contra del IVA en la cultura, en mayo de 2015.

La Comisión de Cultura del Congreso ha aprobado hoy una proposición no de ley que “insta al Gobierno a impulsar, de forma urgente, una reducción del IVA a los productos y actividades culturales y a los servicios deportivos”, según reza el texto presentado por la antigua Convergència. La oposición en bloque votó a favor mientras que el PP se quedó solo en su no. La decisión no es vinculante y no tiene consecuencias prácticas inmediatas. Pero sí refuerza el consenso y la presión de la oposición para que la bajada del impuesto sea una prioridad del venidero Ejecutivo que, por otro lado, será, previsiblemente, de nuevo del PP y liderado por Mariano Rajoy. Es decir, justo los protagonistas del Gobierno que en 2012 decidió subir de golpe 13 puntos el IVA cultural: del 8% al 21%, uno de los porcentajes más altos de Europa y el principio del fin, según denuncia desde entonces buena parte del sector.

Los partidos de la oposición tampoco han parado de criticar a lo largo de estos años lo que consideran una herida mortal a las artes y su público. De ahí que su voto a favor se diera por hecho. Así como era previsible el rechazo del PP, que mantuvo el IVA cultural al 21% durante la anterior legislatura y sigue defendiendo la imposibilidad de bajarlo, por razones presupuestarias.

La medida no aparecía tampoco entre las propuestas que los populares plantearon en agosto a Ciudadanos para obtener su apoyo a un segundo Gobierno de Rajoy. Marta Rivera, diputada de Ciudadanos y ahora presidenta de la Comisión de Cultura, explicó entonces a este diario que fue su partido el que impuso al PP el punto 89 del pacto, que sí prevé reducir el IVA cultural. Eso sí, los populares se empeñaron en excluir de la bajada al cine, de ahí que el texto solo se refiera a los “espectáculos en directo”. Algunos populares sí han defendido la rebaja del IVA, como Borja Sémper, portavoz del PP en el Parlamento vasco. Pero para otros, el mundo del cine es la bestia negra del PP y se niegan.

Pero las cosas en la política no están ahora para permitirse lujos. María José García-Pelayo, portavoz de los populares en el debate, destacó la “sensibilidad” de su partido en relación al IVA cultural y destacó que el inmovilismo político y la ausencia de Gobierno de los últimos meses han impedido avances en este sentido. “No olvidemos que hay varios tipos de IVA cultural. Existe uno del 21%, en el que hay que trabajar, pero también uno del 10%, para entradas a museos o galerías, y uno superreducido del 4%, para los libros”, sostuvo. Una postura parecida a la que defendió hace justo un año el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, y que resumió en una frase sonada: “El IVA cultural no existe”.

Sin embargo, de ello se lleva hablando cuatro años. Y buena parte de la industria considera el impuesto al 21% como uno de los principales culpables de la pérdida de público, recaudación y creación cultural que se ha producido durante la crisis. “No es una cuestión novedosa”, arrancó Carles Campuzano, diputado del Partit Demòcrata Català, al presentar su proposición no de ley. A partir de ahí, los partidos de la oposición fueron lanzando sus ataques al PP y sus políticas a la que vez que explicaban por qué sería beneficiosa la reducción del impuesto. ¿Hasta dónde? La proposición aprobada habla de reducirlo a un 10% de forma temporal hasta que las circunstancias permitan bajarlo al 4%. Pase lo que pase, ya es tarde, opinan en el grupo Unidos Podemos- En Comú Podem- En Marea: “El incremento del IVA fue una catástrofe. Y su reducción no sería una panacea, porque no hay vuelta atrás para los daños que ha causado”.

Prohibir los toros

El mismo grupo presentó otra propuesta que fue aprobada: solicitar la creación de una subcomisión que elabore un Estatuto del Artista, un caballo de batalla habitual del sector cultural. Y la Comisión, tras tres horas de un debate celebrado en un clima tan amistoso que apenas hubo subidas de tono o críticas respectivas, también sacó adelante por unanimidad la proposición de Ciudadanos de constituir un cuerpo español de los llamados cascos azules de la cultura. España sería así el segundo país en integrar esta fuerza especial que la Unesco estrenó en febrero en Italia y que está encargada de defender el patrimonio en zonas de conflicto.

A pocos días de la sentencia del Constitucional que anuló la prohibición de los toros en Cataluña, la lidia también ocupó parte del debate en la Comisión. Gabriel Rufián Romero, de Esquerra Republicana, leyó un relato muy gráfico y explícito de la muerte y el sufrimiento del toro. “¿Creen que eso duele?”, repitió cada vez que describía algunas de las heridas que va padeciendo el animal. Con ello, introducía la proposición no de ley de su partido para la derogación de la tauromaquia como patrimonio cultural que fue rechazada. Justo después Carlos Salvador Armendáriz, del Grupo Mixto, planteó precisamente la propuesta contraria: la defensa de la lidia, que definió como “una fiesta del pueblo”. De momento, puede celebrar su aprobación.

El videojuego se gradúa en el Congreso

La reunión de la Comisión de Cultura empezó esta mañana con dos defensas seguidas del juego como clave de la sociedad y la educación. El PSOE y Ciudadanos presentaban sus dos proposiciones no de ley para pedir al Gobierno que refuerce el apoyo público al videojuego, la industria cultural que más recauda en el mundo. El debate, el primero del día, supuso otra legitimación del sector, que pide ser considerado hermano de cine, la literatura o la música, y no su primo raro, exclusivamente dirigido a niños.

La buena noticia para el videojuego español es que se destacó su potencial económico y se recordaron sus problemas: pocas subvenciones —38 millones frente a una facturación de 510,7— y concentradas en un puñado de empresas, un panorama donde una de cada cuatro compañías no genera ingresos, una recaudación muy inferior a mercados como Francia, Alemania o Finlandia. En una sala del Congreso se habló de Monkey Island, Runaway, los e-sports y el estudio Tequila, algo impensable hace unos años. Eso sí, las numerosas referencias a los niños que hicieron los diputados renovarán las sospechas de algún programador de que unos cuantos políticos todavía subestiman o desconocen su sector.

Sea como fuere, se plantearon medidas para aumentar la inversión extranjera —casi nula, según el último Libro Blanco— y las desgravaciones fiscales, mejorar la relación entre videojuego y educación así como la creación de una mesa de trabajo permanente entre la Administración y la industria. Ambas proposiciones salieron por unanimidad. El mando pasa ahora al Gobierno.

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